Casi 10 meses después del operativo migratorio más grande de Carolina del Norte (Charlotte’s Web), comerciantes aseguran que la disminución de clientes continúa. Aseguran que los reportes de operativos, incluso cuando resultan falsos, generan temor, afectan sus ventas y el ritmo de vida de las áreas con más latinos de la ciudad.
“La gente tiene temor, tiene miedo y no sale como salía antes”
Central Avenue es uno de los sectores más diversos de Charlotte, donde casi siete de cada 10 negocios independientes pertenecen a inmigrantes. Esa misma diversidad convirtió a la zona en un blanco evidente durante Charlotte’s Web en noviembre de 2025, al igual que sectores del sur de la ciudad.
Precisamente en esa zona se encuentra Cuzcatlán, un restaurante de comida latina con más de 18 años de trayectoria. En entrevista con La Noticia, su dueño, Manuel Ramírez, aseguró que el temor aún continúa.
“Antes, viernes y sábado se veía a familias caminando en la Central. Teníamos muchos más clientes, al igual que otros negocios del área. Pero ya no se ve esto. Se debe a inmigración, a lo que sucedió en noviembre. La gente tiene temor, tiene miedo y no sale como salía antes. Es algo que sigue sucediendo, siguen apresando y deportando gente, solo que ha cambiado la forma en que hacen las cosas”, comentó.
El impacto económico para este negocio fue especialmente fuerte durante noviembre. Ramírez estima que las ventas de su negocio disminuyeron alrededor de 60 % desde mediados de ese mes y hasta enero. En diciembre, las ventas se mantuvieron aproximadamente en la mitad de lo habitual. Las pérdidas estimadas fueron $45,000.
Verdaderos o falsos, avisos de ICE alejan a clientes por igual
Para Ramírez, el problema se suma a una recuperación que ya era lenta y que se frena cada vez que se reporta un operativo migratorio, aun si el informe es falso.
“La gente todavía no ha llegado a superar el miedo y la forma en la que ellos están implementando sus acciones. Además, hay un vacío. No hay organizaciones de soporte que mantengan a la gente informada y que pueda recurrir a ayuda, a guía y a algo por el estilo. Entonces, algunas veces son reportes falsos y otras veces, reales. No hay una forma de determinar si son ciertos o no y crea una confusión entre todos nosotros”, lamentó.
“Lamentablemente, sí existen los reportes falsos, pero sabemos que están acá en la ciudad (inmigración). Los vemos. No podemos enfocarnos en pedir a la comunidad que no publiquen, que no comenten, ni digan nada. Solo que nos apoyemos entre nosotros mismos”, añadió Manolo Betancur, propietario de Manolo’s Bakery.
Durante los operativos, Manolo's Bakery registró pérdidas de entre $50,000 y $64,000. Mantuvo sus puertas cerradas durante esa semana. Por esta razón se convirtió en un punto de encuentro para vecinos, hijos y simpatizantes de inmigrantes, quienes desde el 17 de noviembre protestaron en los alrededores de su negocio.
En esos mismos alrededores, recientemente se presentó hace un poco más de dos semanas Gregory Bovino, excomandante general de la Patrulla Fronteriza. El mismo que lideró Charlotte’s Web.
“Su objetivo es meterle miedo a la gente”
Su presencia ocurrió mientras la comunidad aún enfrenta las consecuencias económicas de aquella operación. Para comerciantes como Betancur y Manuel, el regreso de una figura asociada con las redadas se suma a un ambiente que, meses después, todavía no permite que los negocios recuperen el nivel de actividad que tenían antes de noviembre.
“Esto contribuye a que los negocios no puedan al menos regresar a los niveles de ventas que ya por sí estaban bajos… Su objetivo es meterle miedo a la gente y es un hombre que, a pesar de que no está a cargo de esa organización, sigue teniendo influencia y lo que él dice pesa, en cuanto a mucha gente que lo sigue. Más sentimiento antiinmigrante, es como decir: si ustedes quieren (agentes migratorios), aquí están. Si quieren enforce las leyes, aquí están y eso fue lo que hicieron en noviembre cuando vinieron a aterrorizar a la comunidad hispana”, mencionó.
“Les dimos guerra aquí en este lugar y tal vez lo hagamos de nuevo algún día”, fue uno de los comentarios publicado por el exagente en su red social X, tras el encuentro con Manolo.
Para Manolo, el impacto en las ventas también es un reflejo de cómo ha cambiado la vida cotidiana de la comunidad y los momentos que antes eran celebrados entre latinos.
“La gente no está haciendo quinceañeras, no están haciendo bodas, no están celebrando matrimonios. No hay fiestas grandes y ahí es donde están los pasteles grandotes”, indicó.
Para el comerciante, la respuesta ante esta situación está en manos del apoyo del gobierno local y de quienes, por temor, han evitado frecuentar supermercados latinos y pequeños comercios de inmigrantes. “Para mí el silencio es el peor amigo de esta situación”, cerró.

