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En el jardín donde durante casi dos décadas Yolanda Valentín cultivó alimentos para su familia, ya hoy no hay nada. Unas plantas se secaron, otras no llegaron a sembrarse. Solo un par de macetas se llevará al dejar atrás su hogar, donde vivió y crió a sus seis hijos

Esto ocurre en el vecindario de casas móviles Forest Park, donde más de 50 familias, la mayoría de ellas latinas, hoy enfrentan la obligación de desalojar sus viviendas y la decisión de trasladarlas o dejarlas atrás, junto con todos los años que invirtieron para mejorarlas o reconstruirlas. 

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Se acaba el tiempo en Forest Park

La compañía Nisbet Oil Co., propietaria del terreno donde se ubica el parque, anunció en mayo del 2024 que vendería la propiedad. La carta entregada a los residentes les dio dos años para desalojar, lo que provocó una serie de protestas de los vecinos y solicitudes de apoyo ante el Concejo Municipal de Charlotte para frenar el proceso o buscar alternativas.

El 15 de diciembre, el Concejo aprobó la zonificación que permite demoler Forest Park para construir apartamentos. Aunque reconocieron el impacto en las familias, señalaron que no podían frenar la venta de la propiedad privada. Como parte del acuerdo, se otorgaron $6,000 por hogar para apoyar la reubicación de los vecinos.

El plazo para desalojar vence este domingo 21 de junio. Mientras tanto, las últimas familias aún continúan empacando sus pertenencias y buscando alternativas de vivienda en un mercado donde los alquileres han superado, en muchos casos, los $2,000 mensuales.

“Fueron todos los años que se invirtió”

En algunos hogares, las pérdidas no se limitan a la vivienda, sino también a todas las construcciones adicionales y espacios que formaban parte de su vida cotidiana. Este fue el caso de Yolanda, quien compró su casa por $12,000 hace casi 20 años e invirtió más de $80,000 en ampliaciones. Hoy, con esa salida forzada, toda esa vivienda queda atrás.

Fueron todos los años que se invirtió, todos los recuerdos que se crearon en comunidad. Aquí han crecido nuestros hijos y tenían todo: la escuela, dentistas, todo… pensábamos que aquí estaríamos toda la vida, pero cuando supimos que ya estaba vendido, no nos quedó de otra que buscar a dónde irnos”, contó a La Noticia.

Yolanda estima que, de las 50 familias que vivían en el vecindario, más de 30 se han ido. Durante un recorrido por el parque, La Noticia confirmó cómo otras familias se preparaban para irse y, al igual que este caso, dejando atrás toda la infraestructura de lo que fue su hogar y muchas de sus pertenencias.

Encontramos un tráiler en Statesville y, gracias a Dios, la señora se compadeció y nos dejará pagarlo en partes. Al igual que nosotros, la mayoría de los vecinos se fueron fuera porque aquí en Charlotte todo está muy caro… Nosotros con los $6,000 nos alcanzó apenas para reparar la transmisión del auto”, agregó.

Un año después de mudarse, le llegó el aviso de desalojo

En algunos casos, las familias no solo dejan atrás la casa móvil, sino que también deben separarse temporalmente de sus mascotas. Este es el caso de Máximo Vázquez, quien rescató a un perro que era descuidado por su dueño anterior y adoptó a otro. Ahora tendrá que dejarlos temporalmente con un familiar mientras encuentra un nuevo lugar donde pueda mudarse con ellos, ya que solo consiguió vivienda en apartamentos donde no aceptan mascotas.

Nosotros nada más vivimos aquí tres años. Nos mudamos y al año anunciaron que iban a destruir todo… Se va a perder más de $30,000 nada más en lo que es el tráiler y en lo que se remodeló. Aparte de todo lo que hicimos en el patio”, agregó.

Máximo cuenta que debe dejar atrás su casa móvil, ya que quien se las vendió no les entregó el título y porque no consiguió un vecindario que le aceptara en estas condiciones, pero además porque la vivienda fue construida en 1999.

En los parqueaderos de tráiler se necesita un año en el que se está en la lista de pendiente, pero además esta es de 1999 y los parqueaderos quieren que sean más nuevas… querían del 2000 para arriba o 2003 para arriba”, agregó.

La búsqueda de vivienda: alquileres de hasta $2,600

Adán y Silvana tenían 10 años viviendo en este parque de casas móviles. Les costó $6,000 por ser una vivienda construida en 1972. Explican que invirtieron alrededor de $15,000 en mejoras para cambiar el porche, el techo, entre otras aplicaciones. 

Mientras observan cómo tres de sus vecinos trasladan sus viviendas, aceptan que la suya tendrá que ser demolida. Debido a su antigüedad, no puede moverse.

Por su parte, Sonia y Édgar, ambos trabajadores de restaurantes, estiman pérdidas cercanas a los $30,000. La vivienda que compraron había sido renovada, por lo que pensaron que, al comprar una casa que no requiere remodelaciones, estarían ahorrando futuros gastos.  

Nosotros mudamos aproximadamente hace cinco años… Hemos estado buscando a dónde irnos, preguntamos como en seis casas y la renta está entre $2,000 y $2,600. Aparte, no aceptan mascotas. Aquí pagábamos aquí 500 dólares”, contó Sonia.

Familias dejan atrás Charlotte

Donn Murry, propietario de East Coast Mobile Home Transit, una empresa de traslado de casas móviles en Greenville, explica que mover una vivienda puede costar entre $4,500 y $20,000, dependiendo de la distancia.

Señala que en muchos casos las estructuras ya no pueden ser trasladadas debido a ampliaciones o modificaciones que afectan su estabilidad. Cuenta que este es el caso de muchas de las viviendas de Forest Park.

Cuenta que en los últimos años se ha dado cuenta de cómo han cambiado las reglas en muchos vecindarios. Los que antes eran espacios designados para casas rodantes al estilo autocaravanas, hoy son vecindarios de casas móviles prefabricadas.

En Charlotte, para vivir en vecindarios como era Forest Park, se piden requisitos más estrictos de antigüedad, modelo de casa móvil y condiciones, lo que reduce las opciones para muchas familias, quienes terminan desplazándose a otras ciudades, donde aún pueden encontrar espacios que acepten sus viviendas. Este es el caso de tres casas que trasladaron a Statesville y Kannapolis.

Casas móviles abandonadas en Forest Park tras el desalojo de decenas de familias latinas (Galería: Yuliana Montiel / La Noticia).

Periodista de profesión, ávida lectora por vocación. Tiene un máster en Ciencias Criminológicas de la Universidad del Zulia, Venezuela. Le apasiona conocer nuevas realidades y contarlas.