Una nueva orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump genera preocupación entre organizaciones migratorias y expertos financieros, además de confusión sobre el futuro del uso de cuentas bancarias en la comunidad inmigrante. Pero más allá de los titulares, ¿qué significa realmente esta acción?
El 20 de mayo de 2026, Trump firmó la orden denominada “Restoring Integrity to America’s Financial System”, una medida que busca aumentar la supervisión bancaria sobre actividades consideradas sospechosas.
Los bancos no están obligados a pedir pruebas de ciudadanía
El documento advierte a los bancos que dar préstamos a inmigrantes indocumentados puede dejarlos en una posición difícil, si el inmigrante es deportado y no puede pagar el préstamo, pero no prohíbe dar préstamos a los indocumentados.
Aunque la orden no obliga a los bancos a pedir pruebas de ciudadanía, defensores de inmigrantes advierten sobre posibles efectos para millones de personas.
¿Qué cambia con esta orden?
La medida ordena al Departamento del Tesoro y a reguladores financieros crear nuevas guías para los bancos.
Esas guías identificarán “señales de alerta” relacionadas con clientes que podrían encontrarse sin estatus migratorio legal.
Entre esas señales aparecen:
- Retiros frecuentes de efectivo.
- Pagos fuera de registros oficiales.
- Uso de empresas ficticias.
- Indicadores de tráfico laboral.
- Uso de ITIN en lugar de un número de Seguro Social.
- Uso de identificaciones consulares extranjeras.
Cabe destacar que estas nuevas guías todavía no existen.
Usar ITIN o (W-7) no es ilegal
Actualmente usar un ITIN no es ilegal. El Individual Taxpayer Identification Number (ITIN) existe precisamente para que personas sin Seguro Social puedan pagar impuestos legalmente.
Sin embargo, algunos expertos advierten que la orden podría aumentar el nivel de revisión sobre ciertas cuentas, o poner trabas para la apertura de nuevas cuentas.
¿Podrían cerrar cuentas bancarias?
Hasta ahora la orden no exige cerrar cuentas ni negar préstamos automáticamente. Tampoco ordena a los bancos verificar ciudadanía o estatus migratorio.
Lo cierto es que esta orden es ambigua. En teoría busca combatir el uso del sistema bancario por estafadores extranjeros, pero poco se habla de los mecanismos para hacerlo. Activistas temen que algunas instituciones financieras adopten medidas más estrictas por precaución.
Eso podría afectar solicitudes de: Préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito, financiamiento de autos o incluso algunas cuentas bancarias.
“Seguiremos trabajando con la administración, las autoridades policiales y otras partes interesadas para garantizar que las medidas de hoy refuercen nuestras defensas financieras, al tiempo que se mantiene el acceso de los consumidores a los servicios bancarios”, dijo Rob Nichols, presidente de la Asociación de Banqueros Estadounidenses (ABA).
Según el Center for Migration Studies, alrededor de 8.3 millones de inmigrantes indocumentados trabajan actualmente en Estados Unidos. Además, estudios citados en el informe indican que inmigrantes contribuyen con miles de millones de dólares en impuestos federales, estatales y locales cada año.
Qué recomiendan expertos por ahora
Abogados migratorios y organizaciones comunitarias todavía esperan regulaciones más específicas. Mientras tanto, recomiendan:
Mantener documentos financieros organizados
Guardar registros de ingresos legítimos y declaraciones fiscales puede ayudar si un banco solicita información adicional.
No tomar decisiones apresuradas
Expertos señalan que retirar grandes cantidades de dinero por miedo también podría generar revisiones adicionales.
Buscar asesoría confiable
Organizaciones comunitarias y abogados migratorios podrán ofrecer orientación conforme se publiquen nuevas reglas.
Por ahora, especialistas señalan que la orden ejecutiva representa el inicio de un proceso regulatorio, no un cambio inmediato en las cuentas bancarias existentes.
