Translate with AI to

El sueño de un futuro mejor se desvaneció para una familia latina de Charlotte. Emigraron de Colombia hace 11 años con la esperanza de nuevas oportunidades. Apostaron a que, aunque no podían arreglar su estatus migratorio, el país les ofrecía a los inmigrantes la oportunidad de crecer. Sin embargo, ante el endurecimiento de las políticas migratorias y luego de la operación Charlotte’s Web, la familia entró en estado de alerta.

La tranquilidad de sus dos hijas fue reemplazada por la preocupación permanente de que sus padres fueran deportados. Esto los llevó a tomar la decisión de autodeportarse a Colombia. 

Tienen miedo de que de pronto nos pueda suceder algo, o sea, especialmente la mayor, vive con mucho miedo de que nos pare la policía, nos detengan, nos lleven a un centro de detención y para ellas sería terrible eso… Nos pide que no salgamos, que no manejemos”, dijo el padre de familia a La Noticia.

“El sueño americano se volvió una pesadilla”

Actualmente, mientras el padre sigue trabajando para ahorrar y empezar de nuevo en su país natal, su esposa e hijas ya se encuentran en Colombia, adaptándose a un lugar que no veían desde hace una década.

Llegó el momento en el que el sueño americano se volvió una pesadilla americana… Estoy viviendo una pesadilla y mi familia también, porque ellos están en un país que es completamente desconocido para ellas en este momento y yo estoy en un país que yo pensaba que me iba a dar la mano y que iba a ser mi amigo, cuando resulta que no, que soy un número más y que simplemente soy alguien que no es bien visto acá y alguien que no es bienvenido”, añadió.

Más de 75,000 deportaciones voluntarias en el país

Este no es un caso aislado; ha sido la decisión que han tomado más de 75,000 personas en un periodo de 15 meses (entre octubre de 2024 y febrero de 2026) a lo largo del país, según datos recientes del Centro de Información de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Syracuse de Nueva York.

Más de 1,000 en Carolina del Norte

En Carolina del Norte, la cifra de inmigrantes que han optado por la salida voluntaria en ese periodo es de 1,028. Esta cifra supera al total de personas que tomaron la misma decisión entre 2018 y finales del 2024.

¿Por qué estas cifras van en aumento?

Las razones de este aumento, según la abogada de inmigración Jamilah Espinosa, son varias: desde el miedo a ser detenidos y trasladados a centros de detención migratorios cada vez más saturados, hasta la posibilidad de que sus solicitudes, a pesar de estar bien fundamentadas, sean rechazadas

De hecho, casi la mitad de los casos de la Corte de Inmigración de Carolina del Norte, ubicada en Charlotte, desde octubre de 2025, terminaron con órdenes de deportación

YouTube player

Diferencia entre la autodeportación y la deportación voluntaria

Las cifras y testimonios como el de esta familia colombiana son un ejemplo de la decisión que toman miles de inmigrantes. Sin embargo, el proceso no siempre es el mismo y suele confundirse la autodeportación con la salida voluntaria. En el caso anterior, el grupo familiar se autodeportó.

La diferencia es que la autodeportación es irse del país sin intervención oficial, mientras que la deportación o salida voluntaria se refiere al proceso formal y legal en el cual una persona sale del país por su propia voluntad bajo ciertas condiciones.

La salida voluntaria es una opción que le permite a la persona salir del país por su cuenta, cubriendo los gastos, dentro de un plazo de tiempo específico, para evitar una orden de deportación. Esta puede pedirse antes de su audiencia en la corte de inmigración o la persona puede optar por ella si el juez se la propone como una alternativa al dictar una sentencia sobre su caso.

Esta opción no la tienen todos los inmigrantes, en especial quienes:

  • Cometieron delitos graves como homicidio, violación, trata de personas, abuso sexual, entre otros.
  • Están involucrados en actividades terroristas.
  • No han vivido en el país por un año antes de recibir esta cita formal de audiencia ante inmigración (Notificación de Comparecencia).
  • No pueden demostrar que tienen el dinero para salir del país o no pueden presentar un pasaporte vigente con el que pueden entrar a su país de origen legalmente.
  • Han sido deportados en el pasado (aclara la abogada que este caso puede ser a discreción del juez).

¿Cuándo se recomienda la salida voluntaria?

Recomiendo la deportación voluntaria en aquellos casos en que la persona tiene otro remedio para regresar al país legalmente, ya sea a través de una visa humanitaria o basada en una petición familiar. En estos casos, incluso la salida voluntaria podría acelerar el proceso de regularización migratoria sin enfrentar las consecuencias de una deportación formal”, recomendó la abogada Jamilah Espinosa.

Por el contrario, no recomienda esta alternativa en los siguientes casos:

  • Si no puede salir en cuanto le diga el juez.

No aconsejo tomar deportación voluntaria si no tienen los fondos para irse de Estados Unidos en la fecha que fije el juez. No firme esa orden, porque si no sale, el castigo va a ser más grave. Esa deportación voluntaria se va a convertir en una deportación formal y luego el castigo viene con multas y puede afectar que usted arregle en el futuro sus documentos, aunque tenga un remedio migratorio”, añadió Espinosa.

  • Si tiene otras alternativas de beneficios migratorios. Como asilo, Estatus de Protección Temporal (TPS), Retención de Deportación, Cancelación de Deportación o califica para visas humanitarias.

Periodista de profesión, ávida lectora por vocación. Tiene un máster en Ciencias Criminológicas de la Universidad del Zulia, Venezuela. Le apasiona conocer nuevas realidades y contarlas.