La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la madrugada del 3 de enero, durante la operación militar llevada a cabo por Estados Unidos, provocó diversas reacciones. Mientras miles de venezolanos se movilizaron dentro y fuera de Venezuela, en Charlotte hubo tres pequeños encuentros, tanto con posturas a favor como en contra de la intervención militar.
¿Qué pasó en Venezuela?
Según la Casa Blanca, Maduro y su esposa fueron detenidos en su vivienda en Caracas, capital de Venezuela, durante la madrugada del 3 de enero. Posteriormente, ambos fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por participación en una conspiración de narcoterrorismo.
Este hecho generó una jornada de incertidumbre sobre el destino del país y reacciones a favor o en rechazo. Desde protestas hasta celebraciones tanto dentro como fuera del país.
A las 11:30 a.m. del mismo día, durante una rueda de prensa en Palm Beach, el presidente Donald Trump, junto al Secretario de Estado, Marco Rubio, informaron que Estados Unidos estaría listo para llevar un segundo ataque en Venezuela de ser necesario.
Reacciones a favor y en contra
En Charlotte, tras la rueda de prensa, se convocó una concentración en el Romare Bearden Park, ubicado en el centro de la ciudad. Sin embargo, pocas personas respondieron al llamado.
Más tarde, a las 4:00 p.m., un grupo de cerca de 30 personas acudió al mismo parque, convocado por el Partido del Socialismo y la Liberación, pero para expresar su rechazo a las políticas del gobierno de Trump en relación con Venezuela y la situación de los inmigrantes.
Además de esta concentración, un grupo se reunió en el local venezolano The Latin Corner CLT, ubicado en Pineville. El propósito era diferente: celebrar la acción del gobierno estadounidense y visibilizar su esperanza de una transición pacífica para el país suramericano.
Una mezcla de emociones
Arturo Uzcátegui, periodista venezolano exiliado en Carolina del Norte desde hace ocho años y representante de la organización Alianza de Venezolanos en Charlotte, contó a La Noticia que la detención de Maduro ha reavivado las esperanzas de muchos, pero también genera incertidumbre sobre el futuro del país.
“Es una mezcolanza de emociones. Obviamente, una de ellas es la alegría de, finalmente, ver a una persona como Nicolás Maduro frente a un juez, especialmente acá en Estados Unidos. Y también mucha cautela y paciencia hay que tener durante estos momentos, porque tenemos que ver qué es lo que va a venir para el país en las próximas semanas, en los próximos meses, y también hay que esperar a ver qué va a suceder con este juicio”, dijo.
Como representante de la Alianza de Venezolanos en Charlotte, Uzcátegui añadió:
“Nosotros nos mantenemos en constantes comunicaciones entre todos los miembros de la Alianza de Venezolanos en Charlotte para, primero, estar bien informados y entender cuáles deberían ser nuestros próximos pasos y cuáles deberían ser nuestras actividades para ayudar a los venezolanos que se encuentran acá en la ciudad de Charlotte. Esa ha sido nuestra bandera desde que se creó esta alianza”.
Expectativa sobre lo que ocurra en las próximas semanas
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, es que ambos comparecieron este 5 de enero en un tribunal de Nueva York. En la audiencia se declararon “no culpables” de los cargos de narcotráficos de los que se le acusa.
Mientras que en Venezuela, la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, fue juramentada como presidenta interina y encargada del país. La Administración Trump aseguró que mantiene conversaciones con Rodríguez, mientras se logra una “transición segura”, y que el país sudamericano será “manejado adecuadamente” para recuperar la infraestructura y la industria petrolera.

