Giovani González creció en un hogar donde el dinero apenas cubría las necesidades básicas. La presión de ser el hermano mayor y ver las carencias en el hogar lo motivó a querer salir adelante y vio en la educación y el trabajo el único camino para lograrlo. Hoy, no solo es fundador de una agencia de mercadeo digital, sino que también apoya a estudiantes de primera generación a través de su programa de becas.
“En la casa teníamos muy poco; era lo mínimo”
Giovani tiene raíces puertorriqueñas, pero nació y creció en Nueva Jersey, junto a su madre y su hermano. Su infancia transcurrió en Union City, un vecindario con muchos latinos con recursos limitados. En casa existían carencias. Su madre solo pudo trabajar hasta que él tenía cuatro años después de sufrir un accidente que deterioró su salud.
“Ocurrieron algunos accidentes. Uno fue que le cayó encima el techo del baño del edificio donde vivíamos... Después, con el embarazo de mi hermano, médicamente se complicó al nivel de quedar incapacitada por problemas en la columna. Entonces, vivíamos de la asistencia social, los cupones de alimentos y todo eso. Así que en la casa teníamos muy poco, era lo mínimo”, contó a La Noticia.
Aunque creció en un entorno de limitaciones, tuvo acceso a una escuela especializada para estudiantes con talento. Allí encontró maestros y entrenadores que insistieron en que debía continuar sus estudios.
Ser consciente de las necesidades en casa y de que obtener buenas calificaciones no era un desafío para él alimentó su deseo de salir adelante. También la responsabilidad que sentía de ser un ejemplo para sus hermanos.
“Había mucha presión y expectativas. Yo crecí solo con mi mamá. Mi padre no estuvo en mi vida. Ella y todas las personas importantes en mi vida tenían la expectativa de que yo iría a la universidad y terminaría mis estudios”, recordó.
Una oportunidad para ir a la universidad
El camino hacia la universidad no fue sencillo. “Una de las cosas más difíciles fue aprender a navegar todo ese proceso. No sabía cómo solicitar admisión a una universidad y casi no fui a la universidad por eso. De hecho, casi me enlisté en la Marina. Además, aunque tenía buenas calificaciones, no me fue muy bien en el examen ACT o SAT (de admisión universitaria). Pensé: ‘No hay manera de que me acepten en una universidad’ y sabía que no teníamos dinero para pagar las solicitudes”, añadió.
Fue uno de sus entrenadores, de raíces cubanas, que había sido el primero de su familia en graduarse de la universidad, quien le explicó que podía solicitar asistencia para cubrir esas tarifas. Finalmente, consiguió préstamos federales y se convirtió en el primero de su familia en ir a la universidad.
Pero antes de ingresar a la universidad, la familia se mudó a Gastonia, Carolina del Norte, en el 2000. Después de que algunos familiares se establecieron, al sentir que era una zona más tranquila para la crianza. Aquí completó sus estudios en Forestview High School. Posteriormente, ingresó a la UNC Charlotte.
“Tuve un primer semestre bastante difícil. No hice realmente lo que tenía que hacer. No me esforcé por disfrutar del aspecto social de estar en la universidad. Pero después subí mis calificaciones y me comprometí con mis clases de arte. Pero como sabía que los artistas no ganaban mucho, había crecido sin mucho dinero y me gustaban las computadoras y la tecnología, convertí el diseño gráfico en mi camino”, explicó.
“Era un riesgo, pero lo tomé y funcionó”
Mientras avanzaba en sus estudios, comenzó a descubrir también el mundo del mercadeo. Pero después de graduarse, trabajó en Queen's University, Providence Day School y Trinity Episcopal School. Paralelamente, comenzó a buscar otras fuentes de ingresos.
El nacimiento de su hija fue un punto de cambio. Quería concentrarse en su familia, pero también necesitaba generar más dinero. Comenzó a realizar trabajos independientes de diseño gráfico y luego descubrió la publicidad en redes sociales y se dedicó a aprender por su cuenta.
“Salía como a las 6:30 a.m. y regresaba a las 6:00 p.m. de mi trabajo. Luego, era padre y esposo y me quedaba trabajando hasta la 1:00 o 2:00 a.m. haciendo ese trabajo adicional. Pero me tomó un año llegar a ganar más o menos lo mismo que ganaba con mi salario fijo. Así que empecé a dedicarme a esto (publicidad) a tiempo completo pensando en que quizás pueda ganar más. Era un riesgo, pero lo tomé y funcionó”, recordó.
En 2016, Giovani comenzó a desarrollar The Social Rook y la empresa abrió oficialmente en 2018. Para comprometerse con el proyecto, tomó una de las decisiones financieras más arriesgadas de su carrera: utilizó $10,000 de una tarjeta de crédito para invertir en capacitación y en el desarrollo de su agencia.
“Después de eso, estaba completamente comprometido. Comenzar un negocio da miedo, es aterrador. No sabes lo que estás haciendo. Simplemente vas resolviendo las cosas sobre la marcha y esperas tomar las mejores decisiones posibles. Aprendes de otros empresarios”, dijo.
Hombre de negocios del año
Al principio de The Social Rook, Giovani se encargaba de todas las funciones. Con el crecimiento de la compañía, comenzó a contratar empleados en 2022. Hoy cuenta con unos 14 trabajadores.
Creó The Gonzalez Scholarship hace cinco años, un fondo para apoyar a estudiantes universitarios de primera generación.
“Creo que tener el apellido González fue difícil. No debería serlo, pero lo es. Y es algo que uno debe aceptar. Y aunque los tiempos han cambiado y ha habido progreso, hay cosas que aún ocurren. Por eso mi consejo es abrazar tu identidad como latina y trabajar más, quizás el doble, presentarte mejor y buscar transmitir profesionalismo. Esto es algo que tuve que aprender”, es su consejo para futuros profesionales.
Gionvani es el ganador de los Premios Excelente 2026 en la categoría Hombre de Negocios del Año. Este reconocimiento será entregado durante un evento de gala que se llevará a cabo el 19 de septiembre en Sterling Events Venue by La Noticia (4300 Monroe Rd B, Charlotte, NC 28205), a partir de las 6:00 p.m. Para adquirir tu boleto y más información, visita: excelenteawards.com
Conoce a otros ganadores de los Premios Excelente
- Estudiante del Año: Su pasión por ayudar a otros la llevó a la medicina
- Excelente Awards: Irlanda Ruiz más de 20 años ayudando a familias con discapacidad
- Excelente Awards: periodista, maestro y apoya a los latinos en el este de Charlotte
- Premios Excelente: Yvonne Farfán trabajó desde niña y hoy lidera tres empresas

