La Junta Electoral de Carolina del Norte aprobó el 16 de abril, por un estrecho margen (3 a 2), un reglamento que permite identificar a votantes como “potenciales no ciudadanos”. Activistas advierten que esto puede resultar en restricciones para votantes, especialmente inmigrantes, ya que deberían presentar, en algunos casos, prueba de ciudadanía.
Según las autoridades, la medida forma parte de un esfuerzo para depurar el padrón electoral. Sin embargo, críticos advierten que podría afectar a ciudadanos elegibles.
Cómo funciona la nueva regla
El proceso depende de la base de datos federal SAVE, administrada por el gobierno federal.
Si el sistema marca a una persona, las autoridades locales deberán verificar su estatus.
Si no encuentran evidencia suficiente, el votante deberá asistir a audiencias y presentar documentos que prueben su ciudadanía.
Si no logra hacerlo, podría ser eliminado del registro electoral.
Críticas por posible prueba de ciudadanía a votantes
Organizaciones como El Pueblo advierten que el sistema no es confiable. Señalan que auditorías previas y estudios nacionales han demostrado errores en la base de datos.
También citan investigaciones que indican que el voto de no ciudadanos es extremadamente raro.
“Establecer estas nuevas reglas basadas en un sistema federal poco fiable en medio de un proceso electoral podría privar a los votantes elegibles, en particular a los ciudadanos naturalizados de origen latino, de su derecho al voto en Carolina del Norte”, dijo Verónica Aguilar, directora de comunicaciones de El Pueblo.
Impacto en la comunidad latina
Para los activistas, la medida podría afectar especialmente a los latinos naturalizados.
“El nuevo reglamento impactará particularmente a los inmigrantes latinos naturalizados cuyos apellidos son escritos con errores; las mujeres cuyos apellidos cambian después del matrimonio, y las poblaciones rurales que cuentan con menos recursos para obtener sus documentos”, agregó El Pueblo.
A nivel nacional, muchos ciudadanos no tienen documentos clave. Se estima que 21 millones de estadounidenses carecen de pasaporte o certificado original.
Obtener estos documentos puede tardar meses, lo que complica el proceso.
Debate político y legal
El reglamento aún necesita la aprobación de la comisión estatal de revisión de normas antes de entrar en vigor. Mientras tanto, el debate continúa.
Algunos funcionarios defienden la medida como una forma de proteger la integridad electoral.
Otros advierten que podría convertirse en una barrera para votar.
“Estamos diciendo que tienes que mostrar tus papeles para probar que eres ciudadano de este país”, dijo el miembro de la junta Jeff Carmon.
¿Qué sigue?
Si se implementa, la regla podría obligar a miles de votantes a demostrar su ciudadanía.
Organizaciones civiles temen que esto desincentive la participación, especialmente entre jóvenes y comunidades inmigrantes.
