Desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo en enero de 2025, el gobierno realizó una expansión histórica de la capacidad de detención de inmigrantes, acompañada de un endurecimiento severo de las leyes de liberación y de un deterioro alarmante de las condiciones humanas en las cárceles de inmigración, señala un nuevo reporte.
El informe: Expansión de los centros de detención de inmigrantes durante el segundo mandato de Trump, elaborado por el American Immigration Council, asegura que a finales del 2025, el número de personas bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) superó las 68,000, un aumento de casi el 75 % en menos de un año.
Este crecimiento, aseguran, es impulsado por una financiación masiva del Congreso, que otorgó a ICE $45,000 millones para gastar en detenciones hasta el año fiscal 2029.
Cambios radicales en quiénes son detenidos
El reporte destaca que el objetivo de ICE ha cambiado drásticamente. Mientras que las administraciones anteriores priorizaban a individuos con antecedentes penales, el segundo mandato de Trump enfoca sus recursos en la población indocumentada en general.
Aumento de arrestos sin antecedentes:
El número de personas sin antecedentes penales detenidas por ICE aumentó un asombroso 2,450 % entre enero y noviembre de 2025.
Redadas masivas:
Las operaciones de arresto “en la comunidad” (at-large) crecieron un 600 %. Esto incluye el regreso de patrullas itinerantes y redadas en lugares de trabajo, desde sitios de construcción hasta plantas procesadoras de carne.
Arrestos contra inmigrantes que están siguiendo las reglas:
Inmigrantes que asistían puntualmente a sus citas en la corte o chequeos con ICE están siendo detenidos y procesados para deportación rápida, a pesar de cumplir con la ley.
Política de no liberación
El aumento de la población detenida no se debe solo a más arrestos, según el reporte, sino a que menos personas logran salir. Bajo una nueva política de “no liberación”, las salidas discrecionales (como fianzas o libertad condicional) cayeron un 87 %.
Además, cambios legales, como la Ley Laken Riley y nuevas decisiones de la Junta de Apelaciones de Inmigración, han ampliado la detención obligatoria. Esto significa que millones de inmigrantes, incluso aquellos arrestados años después de cruzar la frontera, ya no tienen derecho a pedir una fianza frente a un juez.
“En lugar de centrarse en las graves amenazas a la seguridad pública y el riesgo de fuga, la administración Trump está utilizando principalmente la detención para presionar a las personas a que renuncien a su derecho a permanecer en Estados Unidos”, señala el reporte.
Cárceles de inmigración precarias
Para albergar a esta población creciente, ICE ha recurrido a una infraestructura a menudo precaria. El número de instalaciones utilizadas aumentó un 91 % en 2025. Esto incluye:
1. Instalaciones militares: El uso de bases como Fort Bliss (Texas) para levantar campamentos de carpas masivos, como el Camp East Montana, diseñado para albergar hasta 5,000 personas.
2. Prisiones estatales: Florida inauguró una instalación gestionada por el estado conocida como “Alligator Alcatraz”, que opera en condiciones descritas como invivibles, con jaulas dentro de carpas y plagas de mosquitos.
3. Cárceles privadas: Empresas como GEO Group y CoreCivic tienen un inusitado aumento de ingresos al reabrir prisiones clausuradas para usarlas como centros de detención.
Malas condiciones para los detenidos
El reporte documenta un sistema al borde del colapso humanitario. El año 2025 marcó el récord de muertes de inmigrantes detenidos por ICE, para un año sin pandemia. El informe incluye testimonios que describen negligencia médica severa, donde condiciones graves se tratan únicamente con ibuprofeno y el personal muestra hostilidad abierta hacia los detenidos.
A esto se suma la falta de transparencia. La administración redujo drásticamente el personal de las oficinas de supervisión interna y bloqueó a miembros del Congreso para que realicen inspecciones sorpresa en las instalaciones.
Futuro incierto por mayor financiamiento
Las proyecciones del reporte son sombrías. Con los fondos actuales, se estima que ICE podría expandir su capacidad hasta 135,000 camas, lo que convertiría al sistema de cárceles de inmigración en una red que rivaliza en tamaño con todo el sistema federal de prisiones del país
“Dado que la administración Trump ha eliminado de facto tres subagencias de supervisión de inmigración y ha prohibido a los miembros del Congreso realizar inspecciones legales, el sistema de detención y los abusos inherentes a él son más opacos que nunca”, concluye el reporte.
