Para la familia, el sonido de una campana marcó un momento que parecía ser el final de una larga lucha. En diciembre de 2024, Leah, con solo cuatro años, celebró terminar su tratamiento contra la leucemia. Durante meses, sus controles médicos mostraron avances positivos, hasta que en junio de 2026, la familia se enteró de que el cáncer había regresado. Hoy piden el apoyo de la comunidad para continuar con los tratamientos que le pueden salvar la vida.
Cuando todo parecía terminar, el cáncer regresó
Leah solo tenía dos años cuando fue diagnosticada por primera vez con leucemia linfoblástica en octubre de 2022. Este es un tipo de cáncer hematológico que afecta los glóbulos blancos en la sangre.
“En ese momento yo siento cómo que me cae un balde de agua fría, como que el alma se me fue... Es una enfermedad muy grande para una niña tan pequeña”, comentó Leidy a La Noticia hace casi cuatro años.
A la pequeña le realizaron más de 16 sesiones de quimioterapia, además de innumerables estudios de laboratorio, exámenes de sangre, biopsias, consultas con más de una decena de especialistas y múltiples visitas a la sala de emergencias. Durante esos cuatro años, su madre, Leidy Molina, permaneció a su lado, mientras hacía malabares para mantener su trabajo y cuidar de sus otros tres hijos, una responsabilidad que asumió sola como madre soltera.
En diciembre la familia recibió la mejor de las noticias.
“El 27 de diciembre de 2024 ella tocó la campana (la que simboliza el final del tratamiento). Para el 2025 ella fue a un control mensual y todo estaba perfecto. Cuando entramos al 2026, ella iba cada dos meses. Pero en junio de este año, cuando fuimos a una cita médica, la doctora dijo que el cáncer regresó. Lo confirmaron, entonces todo vuelve otra vez, todo se revoltea, regresa. Mi mente empezó a preguntarse: '¿Por qué ella? ¿Por qué otra vez?'”, expresó.
“Es como un desorden en la sangre”
Tras confirmar la recaída, Leah ingresó nuevamente al Atrium Health Levine Children's Hospital, donde permaneció 19 días. Desde entonces comenzó un nuevo proceso de evaluaciones médicas para determinar los siguientes pasos.
“Lo que pasa es que es como un desorden en la sangre. Ellos no saben decir en qué etapa está, porque el cáncer no está alojado en ningún órgano”, explicó.
A diferencia de la primera vez, cuando Leah respondió rápidamente al tratamiento, en esta ocasión los médicos determinaron que la evolución es más lenta de lo esperado. Una prueba de médula ósea reveló que aún existen células cancerígenas, por lo que el equipo médico recomendó avanzar hacia un trasplante de médula ósea.
“Yo pregunté: ‘¿Qué pasa si uno se opone al trasplante? Ellos no me dan otra opción porque la quimioterapia es agresiva, pero existe la probabilidad de que el cáncer regrese por tercera vez y, si regresa, ya no habrá otra opción”, lamentó.
Antes del trasplante, Leah recibirá un tratamiento llamado Blinatumomab, un medicamento administrado mediante una pequeña bomba portátil (que parece un morral) durante 28 días. Después se realizarán nuevos estudios de médula ósea para evaluar la respuesta y continuar con el proceso.
Piden ayuda para salvar la vida de Leah
Para Leidy, la parte más difícil ha sido ver a su hija de 6 años enfrentar nuevamente la enfermedad.
“Emocionalmente es difícil ver cómo tu niña de apenas seis años se debate entre la vida y la muerte. Es difícil porque no sabes cómo explicarle lo que está pasando. Es duro verla tan inocente y ajena a todo lo que pasa en su cuerpo”, expresó.
La familia también enfrenta cambios económicos. Leidy dejó de trabajar para poder acompañar a Leah en sus citas médicas y tratamientos. Deben estar entre consultas y tratamientos al menos tres veces a la semana, a veces más. Además, durante el blinatumomab, la pequeña tendrá un catéter que requiere ser supervisado las 24 horas del día.
Aunque el seguro cubre parte de los gastos médicos, los costos diarios de la familia continúan siendo una preocupación: la vivienda, servicios, transporte y otras necesidades básicas. Además, debe coordinar el cuidado de sus otros tres hijos mientras acompaña a Leah a sus citas en el hospital.
Mientras Leah avanza hacia una nueva etapa del tratamiento, su madre pide el apoyo de la comunidad para costear los gastos del día a día. Para apoyarla, visita el siguiente enlace.
