Las protestas han sido herramientas históricamente utilizadas para ejercer el derecho a la libertad de expresión y mostrar la inconformidad. Sin embargo, cuando se trata de inmigrantes, surgen dudas sobre si su participación en estos eventos puede tener implicaciones en su estatus migratorio.
Esta información se basa en entrevistas y consultas a abogados locales de inmigración y no constituye una consulta legal individualizada ni sustituye la asesoría profesional. La Noticia no brinda servicios de asesoría migratoria de ningún tipo. Ante dudas, consulte siempre a un abogado.
El derecho a la protesta
La Primera Enmienda protege el derecho a manifestarse pacíficamente. Este no depende del estatus migratorio de una persona. Al respecto, la abogada de inmigración Yesenia Polanco explica:
“Asistir a protestas, por si solo, no afecta negativamente un caso migratorio. En Estados Unidos, la protesta pacífica es un derecho constitucional… Protestar de forma pacífica y legal es un derecho; involucrarse en conductas que lleven a cargos penales es lo que puede poner en riesgo un caso migratorio”.
Sin embargo, la abogada reconoce que, bajo la administración actual, la participación de inmigrantes en protestas puede ser delicada, por lo que sugiere asistir solo a quienes ya obtuvieron su ciudadanía.
“Mi recomendación: No protestar en este momento –durante esta administración. Los derechos no están protegidos lo necesario o lo acostumbrado por la Constitución y las normas. Deben salir solo ciudadanos americanos”, dijo Polanco-Galdámez.
¿A qué peligro se expone un inmigrante por protestar?
Si una manifestación se vuelve violenta, es mucho más probable que se realicen arrestos, y para un inmigrante, esto podría influir negativamente en sus trámites legales. Esto afecta tanto a indocumentados como a quienes tienen residencia permanente.
“El problema surge si durante una protesta la persona es arrestada, acusada o condenada por algún delito, como desorden público, daño a propiedad, agresión o resistencia a un oficial. Ahí sí puede haber consecuencias migratorias”, indicó la abogada.
¿A quiénes podría afectar más?
Existen delitos que son más frecuentes durante protestas. Estos son: Trespassing o allanamiento de morada o propiedad, por ejemplo, cuando la manifestación es en una zona privada, daño a la propiedad y perturbar la paz.
Estos, según la abogada de inmigración, Jamilah Espinosa, afectan más a quienes no tienen documentos o tienen casos migratorios que son a discreción del oficial de inmigración.
Algunos de los casos migratorios sujetos a la discreción del oficial de inmigración son:
- Suspensión o cancelación de deportación
- Acción Diferida (DACA)
- Asilo
- Parole
- Visa U y T
No obstante, en términos de protestas, en especial aquellas que son en contra de operativos migratorios, existen delitos que afectan incluso a quienes tienen residencia permanente.
- Obstrucción a la justicia: bloquear el paso o interferir con la actuación de un oficial, lo cual impide que realice su trabajo.
- Resistencia o agresión a un oficial.
“No bloqueen el paso de un oficial. Esto es considerado obstrucción o interferencia y puede provocar que tú mismo seas detenido… Aunque no pareciera que están actuando conforme a la ley, ellos tienen ciertas protecciones legales”, explica la abogada.
Consejos para participar de manera segura en una protesta
A pesar de la protección constitucional, la abogada Espinosa recomienda precaución, especialmente bajo la administración actual. Otros de sus consejos son:
- Mantener la paz.
- No se involucre en conductas ilegales.
- Grabar desde una posición segura, sin invadir propiedad privada o interfiriendo con el paso de autoridades.
- Si existe una detención, no acercarse.
- No gritar a los oficiales.
- No grabar a personas cuyos casos de inmigración podrían verse afectados.
- Estar preparado para cualquier eventualidad, incluso retirarse, si surgen imprevistos o se torna en una manifestación violenta.
¿Qué pasa si es detenido por la policía?
La abogada Yesenia explica que no todo proceso de detención termina en deportación. Hay casos en los cuales las personas pueden ser liberadas durante su audiencia a través de una fianza o bajo palabra de presentarse en corte. Sin embargo, este depende mucho de si la policía local coopera o no con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
En algunos casos, la policía podría contactar a ICE y estos podrían pedir una orden de retención. Se trata de un aviso dirigido a las autoridades locales para que mantengan a una persona bajo custodia, incluso si debería ser liberada debido a la infracción cometida en esa ciudad.
La detención básicamente inicia por motivos criminales, pero se mantiene durante otras 48 horas por motivos migratorios. En Carolina del Norte, la Ley HB-318 establece esta colaboración.
“Hay delitos que no tienen como consecuencia la cárcel, sino servicio comunitario y la persona puede salir, pero ahora con cualquier felonía, se puede llamar a inmigración, incluso por amenazas y prevenir la interferencia policial”, comentó Polanco-Galdámez.
¿Cómo le afecta un arresto?
Si es detenido durante una protesta violenta, eleva el riesgo de no poder calificar para una fianza en el caso de detención migratoria. La razón es que para obtenerla debe demostrar.
“Número uno: que la persona no va a huir. Mostrando evidencia de que la persona ha vivido en este lugar mucho tiempo, tiene familia, va a la iglesia, tiene sus amigos, su trabajo, es decir, que no tiene razón para huir del país. Número dos: que la persona no es un peligro para la comunidad, porque no tiene antecedentes de delitos en el pasado”, indica la abogada Polanco-Galdámez.
El ser detenido por sus acciones durante las protestas puede ocasionar que no cumpla con este segundo requisito y que su fianza sea negada o muy alta.
