Jhonny Betancourt, un venezolano de Charlotte se presentó a su cita de chequeo (check-in) en las oficinas de inmigración de Charlotte a principios de mes. Estaba junto a su esposa Angélica Loyo y Sophia, su hija de nueve años, cuando fueron separados. Él terminó detenido y trasladado al centro de detención migratorio en Irwin County. Mientras se encuentra bajo custodia, se arriesga a quedar por fuera del asilo familiar y perder esta protección para continuar en el país.
Detenido durante una cita familiar de inmigración
La familia Betancourt Loyo emigró de Venezuela a Charlotte en el 2022. En el 2023 solicitaron asilo ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración. Luego, ese mismo año solicitaron Estatus de Protección Temporal (TPS), el cual quedó sin efecto en el 2025.
En entrevista con La Noticia, Angélica contó que desde que ingresaron al país tenían una cita de chequeo anual en las oficinas de inmigración ubicadas en 6130 Tyvola Centre Dr, Charlotte, NC 28217 (Department Homeland Security). Sin embargo, no habían tenido una entrevista o audiencia por su caso de asilo. Por esa razón, la familia completa acudió sin ningún tipo de preocupación a su cita de check-in del martes 8 de septiembre a las 8:00 a.m.
“Era una presentación familiar que hacíamos todos los años. Esta es la quinta vez que nos presentamos. Estábamos sentados adentro cuando el funcionario de ICE llamó a Johnny. Él se levantó, lo metieron en un cuartico y cerraron la puerta. A los cinco minutos salió el funcionario con el teléfono de él, con los ID de los tres. Me entregó el mío y el de la niña y empezó a hablar inglés, pero como no entendí, mi hija se encargó de traducir”, dijo Angélica a La Noticia.
Añadió: “En esa traducción que hizo mi hija, él estaba diciendo que mi esposo estaba detenido porque no teníamos fecha de corte, ni juez asignado. Que iba a ser trasladado a Concord y luego iba a estar detenido por dos semanas en Georgia o hasta que un juez le diera corte. Me dijo que él podía pedir una fianza porque no tenía orden de deportación”.
“Su único pecado es porque no tenemos corte asignada”
Angélica y su hija no volvieron a ver a Betancourt ese día. “Fue angustiante. Me desesperé porque esto era algo que yo temía: que nos fueran a separar. Tenemos un asilo juntos porque llegamos al país juntos. Fue una angustia no entender lo que estaba pasando”, recordó.
“A mi esposo no se lo llevaron ni por problemas de alcohol, ni porque iba manejando en exceso de velocidad o porque no teníamos licencia justa. Su único pecado es porque no tenemos corte asignada, algo que no es culpa de nosotros, porque son ellos los que nos deben asignar corte”, agregó.
A las 2:00 a.m. del miércoles 9 de septiembre, Angélica llamó al centro de detención de Concord que le indicaron para conocer el paradero de Jhonny. Cuenta que volvió a intentar a las 5:00 a.m. Fue a las 8:00 a.m. cuando recibió una llamada de su esposo desde Irwin County Detention Center.
“Me dijo que no le dejaron llamarme porque no quiso firmar la autodeportación. Como nosotras quedamos solas, comenzamos a buscar ayuda de un abogado. El abogado dijo que le asignaron una corte y que al parecer lo están sacando de mi asilo. Que lo más probable es que un juez le exija que haga un asilo aparte”, recordó.
Mi hija escucha la puerta y dice: “Llegó mi papá’”
Desde entonces, Jhonny le ha contado su esposa que ha presentado síntomas de gripe, fiebre, dolor de estómago y náuseas y. Sin embargo, asegura que no ha recibido atención médica.
“Él es intolerante a la lactosa. Me cuenta que en las mañanas les dan leche y como no tiene muchas opciones anda con diarrea. Está enfermo ahorita, dice que le dan una pastilla un día y al otro día no. Que tiene malestar y que no le dan productos de aseo personal, aunque tiene diarrea. Que siente frío y no le dan atención médica”, describió Angélica.
Mientras Jhonny permanece detenido en Georgia, Angélica y su hija también sufren las consecuencias de la separación.
“Han sido unos días de mucha angustia. Mi esposo está detenido desde el 8 y aunque parecen pocos días, bajo esas condiciones es mucho. Mi hija la comencé a llevar a terapia porque ella escucha la puerta y dice ‘llegó mi papá’. En las noches se sienta en la cama sola y tiene los ojos así súper hinchados. Yo sé que es un país que no es el mío, pero tengo nervios de salir, de abrir la puerta de mi casa. Manejo con miedo, vivo una angustia y cuando entro a mi casa paso todos los seguros de la puerta”, relató.
Familia espera confirmación de fianza, pero necesita ayuda
La audiencia con la corte de inmigración se asignó para este viernes 18 de septiembre. Después de una audiencia, que duró aproximadamente dos horas, el juez otorgó una fianza de $7,000. Sin embargo, el abogado le explicó que el abogado del Gobierno tiene 24 horas hábiles para apelar. De ser así, podría complicar su salida del centro de detención.
“El abogado me dijo que eso está pasando ahora mismo. Que a las personas las separan de los asilos y que la probabilidad de que nuestro caso fuera así es del 99%. Que posiblemente lo van a sacar y él tenga que hacer una nueva solicitud de asilo”, contó.
Ahora, la familia busca reunir los $7,000 de la fianza y cubrir los gastos de representación legal mientras continúa el proceso migratorio. Para lograrlo, iniciaron una campaña de GoFundMe. Para ayudarlos, visita el siguiente enlace.

