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Tras el asesinato de su esposo y padre de sus tres hijos, la familia Londoño Rojas huyó de Colombia y se estableció en Charlotte, Carolina del Norte. Durante casi una década, construyeron una nueva vida para superar las cicatrices de la violencia que dejaron atrás. Sin embargo, hoy enfrentan el dolor de estar separados de uno de sus miembros. 

César Felipe Londoño Rojas, el hijo mayor, de 35 años, fue detenido en Falfurrias, Texas, por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. A pesar de tener un permiso de trabajo válido y tener un caso de asilo pendiente, fue trasladado a un centro de detención. Su madre y hermanas luchan por su liberación y temen que sea deportado al país del que les costó escapar.

Tragedia obligó a la familia a huir de Colombia

En Colombia, la familia Londoño Rojas vivió una tragedia devastadora que la obligó a huir del país. El padre de los tres hermanos fue asesinado en 2016 por proteger a sus hijas que eran acosadas por una pandilla.

No éramos adinerados, éramos una familia normal. Pero comenzó una persecución a las niñas a mediados de 2015. Había una pandilla que estaba diciendo que las iban a violar.  A su padre empezaron a pararlo, a decirle que tenía que dar dinero si no quería que les pasara algo a sus hijas. Él era un hombre al que le enseñaron que todo se ganaba trabajando. Nunca les quiso dar nada”, contó Sandra Rojas, madre de César.

Continuó: “Uno de esos hombres le dijo a mi hijo que cuando le echaban el ojo a una mujer, se llevaban por encima al que fuera, o sea, lo amenazó. El 3 de febrero de 2016 a mi niña de 14 años, Natalia, le pusieron un revólver en el pecho. Su papá salió a defenderla y lo asesinaron por eso”.

A pesar de estar en medio del duelo, Sandra y sus hijos vivían en constante miedo de que algo peor pudiera pasar. Aunque denunciaron a las autoridades, temían que no fuera suficiente. Finalmente, la única opción era abandonar el país para proteger a sus hijos. “Hice lo que estuvo al alcance de mis manos”, recuerda.

En busca de una vida más segura, la familia llegó a Estados Unidos hace casi 10 años. Solicitaron asilo seis meses después de su llegada y se establecieron en Charlotte.

Sobre la detención: “Siento que fue una trampa”

En 2021, César emprendió su propio negocio en el sector del transporte. Compró un camión de carga pesada con el que realiza entregas a otros estados. Con su permiso de trabajo en regla y un caso migratorio pendiente, pensó que estaba seguro. Todo dio un giro inesperado el pasado lunes 9 de marzo cuando fue detenido en Falfurrias, Texas, luego de dejar una carga.

Yo siento que esto es una trampa porque en la mañana me envió un audio diciéndome: ‘Madre, me acaba de parar la policía, me están haciendo ir hacia como El Paso, como hacia la frontera’...  Después, a las 2:50 p.m., me dijo que lo volvió a parar la policía. Que estaban por todas partes. Hablé con él hasta las 2:53 p.m.”, recuerda Sandra.

Desde ese momento, la familia perdió contacto con él y comenzó una angustiante búsqueda de respuestas durante casi dos semanas. Este domingo 22 de marzo, César las llamó desde Webb County Detention Center en Laredo.

Todos estos días él no había tenido ningún cargo, no aparecía en el sistema y cuando llamábamos al centro de detención nos decían que él no estaba allá, pero él estaba allí. No nos querían dar información de él en absoluto. Apenas ayer vinimos a saber de él y nos dijo todo lo que había pasado”, añadió Natalia Rojas, hermana de César.

César Felipe Londoño, detenido en Texas, enfrenta la incertidumbre mientras su familia lucha por su liberación (Foto: cortesía Natalia Rojas)

Campaña busca cubrir gastos legales

La familia aún no entiende el motivo de la detención. César fue informado de que su permiso de trabajo había sido anulado. Sin embargo, su familia alega que está vigente hasta 2028 y que recientemente recibió una notificación de que pronto tendría su entrevista para su caso de asilo.

Le dijeron también que tenía corte, pero los abogados buscaron por la website y no había corte para él. No nos dan información ni le dan información al abogado. No entendemos por qué. El abogado está tratando de ir al centro de detención y dice que no firme ningún documento”, dijo Natalia.

Sandra describe a su hijo como un hombre trabajador y responsable que nunca ha estado en problemas con la ley. Lamenta que esto tenga a su familia sufriendo nuevamente por estar lejos de un ser querido.

Mi hijo me dice que es demasiado traumático, que son muchas cosas las que sienten a la vez, porque ha hecho las cosas bien y lo están tratando como a un delincuente, aun cuando él no ha cometido ningún crimen… Ellos vienen de pasar una situación supremamente difícil y lo que vinimos a hacer a este país fue buscar ayuda, protección, y se nos está tratando como si hubiésemos hecho algo no permitido”, lamentó.

Mientras la familia continúa esta batalla legal, inició una campaña por GoFundMe para cubrir los gastos asociados a su situación, como pagar una fianza y agilizar los trámites necesarios para su liberación. Para apoyar esta causa, visita el siguiente enlace.

Después de lo de su papá, mis hijos han tenido que ser muy fuertes para seguir adelante y lo han hecho. Pero ver a mis hijas tan destrozadas me cuesta. Lo que nos está pasando es terrible”, cerró.

Periodista de profesión, ávida lectora por vocación. Tiene un máster en Ciencias Criminológicas de la Universidad del Zulia, Venezuela. Le apasiona conocer nuevas realidades y contarlas.