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Una coalición de 27 organizaciones religiosas que representan a cientos de iglesias del país apeló a la decisión judicial que rechazó su solicitud para impedir los operativos migratorios dentro de sus instalaciones. Para el Consejo de Iglesias de Carolina del Norte, esta decisión pone en juego la seguridad de los feligreses y la libertad religiosa en el país.

Caso Iglesia contra ICE: resumen

En enero de 2025, la administración del presidente Trump anunció que oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podrán llevar a cabo operativos en áreas sensibles como iglesias, escuelas y hospitales. 

Ante esto, 27 organizaciones religiosas demandaron al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en febrero de ese año para frenar operativos migratorios en iglesias y templos. Alegaban que este tipo de acciones viola la Primera Enmienda y la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa. 

Además, pidieron que se mantengan las políticas sobre “lugares sensibles”, salvo circunstancias urgentes con una orden judicial y un procedimiento transparente y regulado. Y se pidió una medida cautelar (de emergencia) para evitar que durante este proceso legal ICE ingresara a sus instalaciones.

Sin embargo, la jueza del Tribunal de Distrito de Columbia, Dabney L. Friedrich, negó la medida de emergencia al considerar que las iglesias no demostraron que existe una amenaza real de que agentes de inmigración ingresaran a sitios de cultos, solo por el hecho de que está permitido hacerlo.

Rechazaron esta demanda inicial también porque dijeron que no podíamos demostrar que la asistencia a las iglesias había disminuido debido a la posibilidad de una redada de ICE… que podría haber disminuido por cualquier otra razón relacionada con la política migratoria”, explicó la reverenda Dra. Jennifer Copeland, directora ejecutiva del Consejo de Iglesias de Carolina del Norte, a La Noticia.

Iglesias apelan a perder protección en sus instalaciones

Debido a este fallo, las organizaciones apelaron a la decisión de la jueza en febrero de este año, alegando que la decisión únicamente considera las probabilidades de redadas, pero no cómo la actividad de agentes migratorios en estacionamientos o en los alrededores de sitios de fe afecta la asistencia en cientos de iglesias y templos, “independientemente de si intentan entrar”, señala el informe compartido con La Noticia.

“Lo que les estábamos diciendo es que la gente ha dejado de ir a la iglesia, ha dejado de participar en los servicios o en los grupos de estudio, despensa de alimento porque tiene miedo de ir. Porque no quieren estar en un lugar que es reconocido como un lugar donde se reúnen muchos inmigrantes, ya sea que estén documentados o no. Saben que en este momento esta administración no hace diferencia entre documentados, indocumentados, ciudadanos o no. Arrestan a todo el mundo”, añadió la reverenda.

Operativos continúan siendo una amenaza

En una reciente audiencia en la Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia, una jueza sugirió que tal vez no estén de acuerdo con la decisión tomada antes, especialmente ahora que existe una nueva política que les permitiría a los agentes de ICE entrar a las casas de las personas sin necesidad de una orden firmada por un juez.

La jueza Florence Y. Pan destacó que si se restaurara la política que existía durante el gobierno de Biden, los lugares de culto, como iglesias y sinagogas, serían más seguros que los hogares de las personas.

Además, sugirió que es imposible para una iglesia demostrar que existe una amenaza y que sepan con anticipación que ICE tiene la intención de hacer una redada allí, ya que las autoridades no suelen compartir esa información. Es de conocimiento interno.

Yo creo que incluso si hubiéramos ganado, la administración hubiera apelado. Entonces, nosotros estamos apelando y estamos a la espera de que emitan una sentencia y la publiquen”, dijo la reverenda Copeland.

Iglesias protegen la seguridad de los feligreses

Agregó que, temporalmente, muchas iglesias están adaptándose a la situación utilizando plataformas en línea para llegar a sus miembros e implementando protocolos que prefirió no comentar para la seguridad de los feligreses.

Hay muchas maneras en que las comunidades religiosas se acomodan unas a otras. Muchos aliados que están hablando con la gente, pidiéndole que no vengan para protegerlos, enviando Biblias, comida, hablando con ellos y muchas cosas que empezamos durante el COVID… las congregaciones están siendo creativas sobre cómo pueden involucrar a su gente a través de un formato híbrido o remoto”, dijo.

He hablado con pastores que han notado una disminución en la actividad de sus congregaciones. ¿Cuáles son? Esta es información que se mantiene con estricta confidencialidad. Porque lo último que queremos es decir nombres de sitios o dar direcciones. Así que mi mensaje a la comunidad inmigrante es que confíen en sus aliados, pero siempre pongan su seguridad primero”, cerró.

Periodista de profesión, ávida lectora por vocación. Tiene un máster en Ciencias Criminológicas de la Universidad del Zulia, Venezuela. Le apasiona conocer nuevas realidades y contarlas.