Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitieron un memorando, el 18 de febrero, que otorga a agentes migratorios mayores facultades para detener a refugiados legales que no hayan obtenido la residencia permanente (green card) en Estados Unidos dentro de un año.
La medida forma parte de una política de la Administración del Presidente Donald Trump que busca endurecer el control sobre los inmigrantes, incluso sobre aquellos que ingresaron legalmente.
¿Qué cambia con esta nueva política?
Según el documento, firmado por directivos del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) y del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), los refugiados deben:
- Solicitar la residencia permanente (green card) dentro de un año, o
- Presentarse ante las autoridades migratorias para revisión.
De lo contrario, agentes de inmigración pueden localizarlos, arrestarlos y detenerlos.
Esto representa un cambio importante respecto a políticas anteriores, que establecían que no obtener la residencia en un año no era motivo suficiente para detención.
Revisión obligatoria y posible detención de refugiados
"(El DHS) debe tratar el plazo de un año como un punto de revisión obligatorio para todos los refugiados que no se han adaptado al estatus (de Residente Permanente Legal), garantizando que se programe su 'regreso' a la custodia para su inspección o, si no cumplen, que sean 'devueltos' a la custodia mediante una acción coercitiva", señala el memorando.
La nueva directriz convierte el primer año en Estados Unidos en un punto obligatorio de revisión.
Durante ese proceso, el gobierno evaluará si el refugiado:
- Obtuvo su estatus de forma fraudulenta.
- Representa un riesgo para la seguridad pública o nacional.
Las autoridades pueden mantener a estas personas bajo custodia durante todo el proceso de revisión.
Riesgo de perder el estatus legal
El memorando también advierte que algunos refugiados podrían perder su estatus legal ser y colocados en procesos de deportación
El documento menciona una revisión interna del USCIS sobre 31,000 refugiados que llegaron entre 2021 y 2024 procedentes de Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras y Venezuela, la cual concluye que el 10 % representaba problemas de seguridad pública y que más del 42 % no había sido investigado adecuadamente.
Política contra inmigrantes que ingresaron legalmente
La medida forma parte de una estrategia más amplia para restringir las vías legales de la inmigración.
Entre otros cambios recientes se redujo el número de refugiados admitidos al país y se ordenó revisar casos de refugiados admitidos en años anteriores.
Históricamente, Estados Unidos ha recibido a decenas de miles de refugiados cada año, quienes pasan por un proceso de verificación que puede durar años.
