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Tras los terremotos que sacudieron a Venezuela en junio de este año, muchos venezolanos sienten culpa por haber sobrevivido o por encontrarse a salvo mientras otros lo perdieron todo. Ese sentimiento persigue incluso a quienes emigraron del país muchos años atrás. La psicología reconoce esto como “síndrome del superviviente”. 

Por eso, La Noticia consultó a la psicóloga y experta en salud mental, María Daniela Salcedo, para entender por qué esto afecta a la diáspora venezolana y cuáles son las señales de que es momento de buscar apoyo.

¿Qué es el síndrome del superviviente?

El síndrome del superviviente o sobreviviente es un fenómeno psicológico. No es una enfermedad mental, es simplemente una sintomatología que ocurre cuando una persona siente que no merece estar mejor que otros que han sufrido la misma situación. Es una respuesta emocional, frecuente y natural de nuestro cerebro y suele suceder después de experiencias traumáticas o de experiencias de pérdida”, explicó la psicóloga.

Añadió que, aunque sobrevivir debería representar un alivio, para algunas personas termina convirtiéndose en una carga emocional marcada por la culpa. 

¿Por qué afecta tanto a los venezolanos?

La especialista explicó que, en el caso de los venezolanos, este fenómeno tiene una doble dimensión. Por un lado, está la experiencia de quienes emigraron tras años de crisis humanitaria, inseguridad y desplazamiento forzado, lo cual suele generar niveles de ansiedad. Por otro, el impacto emocional provocado por los terremotos ocurridos en Venezuela el 24 de junio.

"La migración y los desastres naturales son experiencias traumáticas distintas, pero ambas pueden despertar el mismo sentimiento de culpa. Si es muy fuerte este sentimiento de culpa, puede desencadenarse en un trastorno de estrés postraumático", señaló Salcedo.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome del superviviente?

Emocionales:

  • Rumiación (Quedarse atrapado o darle vuelta a los mismos pensamientos, recuerdos y preocupaciones).
  • Desvalorización. “Porque tú mismo dices que otros merecen estar vivos, no tú”, explicó Salcedo.
  • Incapacidad para disfrutar momentos de felicidad.
  • Ansiedad.
  • Tristeza constante y llanto espontáneo.
  • Cansancio emocional y desinterés.
  • Autoacusación por no haber hecho “lo suficiente”.
  • Insomnio.
  • Fatiga y dolores de cabeza.
  • Hipervigilancia y sensación permanente de alerta.
  • Miedo. “En el caso del terremoto puede haber miedo a la réplica o, en el caso de quien emigró, puede haber miedo al futuro, a la política sobre lo que va a pasar y suceder”, añadió.

La Noticia: ¿Cómo cuidar la salud mental ante esta situación?

Psicóloga María Daniela Salcedo: Lo primero es validar y normalizar que sentir alivio por sobrevivir es una respuesta natural y biológica y no significa traicionar a quienes sufrieron, a tu familia o tu país. Es que tu cerebro y tu cuerpo sienten esa calma de que ha sucedido algo grave y tú estás vivo.

Hay que identificar que existe una culpa irracional. Porque tú no eres el responsable de lo que sucedió en el país, ni a nivel económico, ni a nivel político, ni a nivel de la naturaleza. Hay que separar esa responsabilidad y dejar de verla como tu responsabilidad. Tenemos que eliminar esa ilusión de control, porque el cerebro no está aceptando que “vida” y “muerte” no dependen de uno mismo. 

Otra estrategia consiste en transformar esta culpa y este sufrimiento en acciones concretas, ya que por sí solas no te van a llevar a ningún lado. Comienza haciendo algo por ti, honrando tu propia vida y después, en calma y sin descuidar el propio bienestar, busca canalizar con otras acciones como participar en voluntariados, apoyar colectas, integrarse a redes comunitarias o de apoyo y ayudar a otras personas.

También es importante evitar la sobreinformación. Hay que establecer filtros. No es que te olvides de lo que ocurrió, pero sí tienes que priorizar que no todo lo que tú consumes a nivel cognitivo tiene que ser información sobre el mismo tema porque eso genera más ansiedad.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

La recomendación es no esperar a sentirse desbordado. Según la psicóloga, muchas personas buscan apoyo cuando el malestar ya afecta su vida diaria, pero una intervención temprana puede prevenir que la culpa evolucione hacia un trastorno de estrés postraumático u otros problemas de salud mental.

Explica que tanto la migración como los desastres naturales implican procesos de duelo. Por ello, durante las primeras etapas, el objetivo principal del acompañamiento psicológico debe ser ofrecer contención emocional y permitir que cada persona procese la experiencia a su propio ritmo.

Siento que el venezolano está muy orgulloso de su fuerza, pero en estos momentos, le diría al venezolano que aprenda también a no tener que ser fuerte, porque sobrevivir no puede ser nuestro destino. No tiene que sentir culpa por volver a reír, no tiene que pedir permiso para cumplir sus sueños. No traicionas a Venezuela cuando construyes tu vida, porque Venezuela es tu mamá que te vio nacer, pero lo que quiere es que tú crezcas. Honramos a nuestra historia, demostrando que somos un país lleno de esperanza. Llorar por un país y disfrutar de tu vida son cosas que pueden coexistir”, cerró

Para conocer más sobre María Daniela Salcedo y sus sesiones o contenido de salud mental, visite el siguiente enlace.

Periodista de profesión, ávida lectora por vocación. Tiene un máster en Ciencias Criminológicas de la Universidad del Zulia, Venezuela. Le apasiona conocer nuevas realidades y contarlas.