Las calles del país se vuelven a teñir de sangre tras operativos de ICE en donde, evidentemente, se usa de manera desproporcionada la fuerza contra los inmigrantes.
La administración del presidente Donald Trump ordenó el 14 de julio al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) suspender la mayoría de las paradas de vehículos durante operativos migratorios, luego de tres incidentes mortales registrados en aproximadamente una semana que generaron fuertes críticas sobre las tácticas de la agencia.
De acuerdo con personas familiarizadas con la decisión, la nueva directriz busca reducir este tipo de intervenciones mientras continúan las investigaciones de los recientes casos.
Tres muertes en una semana
El cambio de política ocurre después de que un agente de ICE disparara y matara el 7 de julio al colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, durante un operativo en Maine.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los agentes vigilaban la vivienda de una persona con una orden final de deportación cuando intentaron detener un vehículo que salía del lugar. La agencia afirmó que el conductor trató de escapar y que un agente disparó "por temor a la seguridad pública".
Una semana antes, otro agente de ICE mató a un conductor durante un operativo en Houston.
Además, el martes 14 de junio un tercer incidente ocurrió en Florida, donde un hombre de 28 años murió tras ser atropellado por un tractocamión mientras huía de agentes de inmigración y otros oficiales federales.
¿Qué cambia con la nueva política?
La suspensión aplica a la mayoría de las paradas de vehículos realizadas por ICE, aunque contempla excepciones cuando los agentes ejecuten órdenes de arresto por delitos o participen en operaciones conjuntas con otras agencias de seguridad.
La decisión fue confirmada también a la oficina del senador por Maine Angus King, según informó su portavoz, Matthew Felling.
Denuncian tácticas de ICE
Los hechos también reavivaron el debate nacional sobre las tácticas de ICE, luego de la controversia generada el año pasado tras los operativos migratorios en Minnesota, donde murieron los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renee Good. Esto, sin mencionar otras muertes de inmigrantes que ocurrieron en centros de detención administrados por ICE.
"Suspender las paradas de tráfico del ICE no detendrá la hemorragia. Los estadounidenses están observando, y los republicanos deben exigir finalmente cuentas a esta agencia fuera de control por aterrorizar a nuestros vecindarios y causar el sufrimiento de innumerables familias", dijo Katie Bethell, directora ejecutiva de MoveOn Civic Action.
"Esto no es normal. No dotaríamos de armas, vehículos sin distintivos y máscaras a los agentes del IRS o de la EPA; eso sería absurdo y extremadamente peligroso. Lo mismo ocurre aquí. Las leyes civiles deben aplicarse en los tribunales y en las oficinas, no en las calles de las comunidades de Estados Unidos", agregó Lynn Tramonte, directora ejecutiva de la Ohio Immigrant Alliance. "No existe ninguna ley civil que justifique matar a personas".
"El trágico tiroteo mortal perpetrado por el ICE en Houston contra un padre que se dirigía al trabajo es un recordatorio devastador de la urgente necesidad de mayor transparencia y de una rendición de cuentas básica en la aplicación de nuestras leyes de inmigración. Las tácticas peligrosas y de mano dura que aterrorizan a nuestras comunidades y socavan el Estado de derecho no nos hacen más seguros", concluyó Debu Gandhi, director sénior de Política de Inmigración en CAP.
