La posesión ilegal de un arma de fuego puede ser un problema para los inmigrantes. En algunos casos puede ser la causa de su deportación. Esta fue la situación de Ángel García García, un inmigrante indocumentado de 25 años de edad, que en junio de 2025, salió a un bar en Angier (Carolina del Norte) con un arma que compró ilegalmente por $600. Tras salir del bar, ebrio, fue detenido por la policía y en octubre se declaró culpable de los cargos.
Hace un mes, el fiscal federal Ellis Boyle anunció en un comunicado que García García será deportado después de cumplir su condena de dos años de prisión. Este delito (posesión ilegal de armas de fuego) no solo le costó su libertad, sino que le cerró las puertas a su permanencia en el país.
¿Quiénes no pueden tener armas de fuego?
En Carolina del Norte, la ley estatal prohíbe a ciertas personas comprar o tener armas de fuego. Este es el caso de quienes:
- Tienen condenas por delitos graves (felonías).
- Cuentan con órdenes de protección por violencia doméstica.
- Han sido declarados mentalmente incapacitados.
- Personas con historial de abuso de sustancias controladas (como alcohol y drogas).
- Menores de 18 años.
- Personas que se encuentran ilegalmente en el país o con visas de no inmigrante (como visa laboral o de estudiante).
“Para comprar un arma legal, tienes que cumplir con ciertos requisitos que la ley pide, ya que ellos (los vendedores) deben hacer un chequeo de tu historial criminal, van a asegurarse de que tú no tengas ninguna convicción de algún crimen. Obviamente, son varios formularios que tienes que llenar y hay ciertas condiciones y requisitos que tú tienes que tener para poder tener la posibilidad de comprar un arma de forma legal. Primero que nada, tienes que ser o ciudadano americano o residente legal. Si tú no tienes tu residencia, no puedes poseer un arma legal, es contra la ley”, dijo a La Noticia el oficial de la División de Steele Creek del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg.
Vender armas: ¿Cuándo es legal y cuándo no?
Este sería el procedimiento a través de una agencia que vende armas. El oficial explicó que en Carolina del Norte se permite la venta de armas entre particulares, sin necesidad de la intervención de un comerciante con licencia. Pero hay cosas que tiene que tomar en cuenta.
“No es ilegal el que yo venda un arma a otra persona, siempre que yo tenga esa arma legal y la otra persona esté legalmente autorizada para comprarla. Lo que sí es ilegal es vender el arma a alguien que no conozco y no confirmar si esta persona está autorizada. Solo dársela porque me está pagando y ya”, agregó.
Esto quiere decir que, aunque no se está obligado a verificar los antecedentes del comprador, el no hacerlo puede traer consecuencias legales, si esta persona no tiene derecho para poseerla. Pueden ser de 10 a 41 meses de prisión y multas o ambas.
El riesgo de tener un arma sin permiso
Para quien la porta sin estar autorizado, las consecuencias pueden ser:
- Prisión de 10 a 41 meses y multas si se tienen antecedentes penales o prohibiciones por salud mental.
- Responsabilidad penal para los padres o tutores, si quien la porta es un menor de edad.
- Hasta 10 años de prisión federal si es un arma automática o de destrucción masiva.
“Obviamente, el tener un arma es una responsabilidad. Tú tienes que estar al tanto, tener el entrenamiento tanto para saber cuándo se puede o no usar el arma, como en dónde puedes portarla y en dónde no. No puedes tener un arma y estar rompiendo la ley y simplemente decir que no sabías. La ignorancia de la ley no justifica su incumplimiento”, comentó Jiménez.
Lugares prohibidos para portar un arma
Incluso aunque se tenga un arma legalmente, está prohibido portarla en:
- Centros educativos o campus, salvo ciertas excepciones.
Esta excepción se refiere a cambios de la ley que entraron en vigor el 1.° de diciembre que permiten que empleados y voluntarios en escuelas privadas porten armas de fuego y pistolas eléctricas si tienen permiso de porte oculto, autorización de la escuela y haber completado un curso.
- Edificios gubernamentales y tribunales.
- Desfiles.
- Procesiones fúnebres.
- Manifestaciones en lugares públicos.
- Establecimientos que sirven alcohol.
“Una de las violaciones más comunes de las reglas de portar el arma es beber alcohol y andar con un arma. El alcohol y las armas no se juntan. Tú no puedes estar bebiendo y andar con un arma. Eso es ilegal y si te sorprenden te vas a ir preso”, dijo Jiménez.
Consecuencias migratorias del porte ilegal de armas
La abogada de inmigración Yesenia Polanco alertó sobre las consecuencias migratorias graves que conlleva la posesión de un arma de fuego sin estar legalmente autorizado.
“Si una persona sin estatus o con estatus temporal compra o posee un arma, puede enfrentar cargos criminales graves y consecuencias migratorias severas, incluyendo detención, procesos de deportación y posibles barreras permanentes. Incluso para residentes permanentes, ciertos delitos relacionados con armas pueden causar inadmisibilidad o la posibilidad de que sean deportados”, dijo a La Noticia.
Añadió: “Aunque sea desestimado el caso, inmigración tomará como factor negativo el haber tenido en su posesión un arma de fuego”. Indicó que en el pasado un cliente perdió la posibilidad de legalizarse en el país mediante la visa U (para víctimas de delitos), por haber tenido un arma sin estar autorizado.

