En la campaña presidencial de 2024, el chef Roberto Mendoza apoyó al candidato republicano, Donald Trump, para la presidencia. Hoy, asegura repudiar la forma como la administración trata a los inmigrantes y, de hecho, ha realizado varias iniciativas para ayudar a las familias afectadas por el operativo migratorio realizado por la Patrulla Fronteriza en la ciudad de Charlotte, en noviembre de 2025.
Hace dos años, Donald Trump logró mejorar significativamente su desempeño entre varios grupos de votantes, destacando especialmente el crecimiento de más de 10 puntos entre los votantes latinos en comparación con 2020, en particular, hombres latinos menores de 40 años.
Sin embargo, luego de un año en la Casa Blanca, buena parte de los votantes latinos que apoyaron al ahora presidente dicen estar arrepentidos. Este cambio coincide con un creciente descontento en dos frentes: el desempeño económico y las duras políticas migratorias.
Decepción en votantes latinos que apoyaron a Trump
Casi 7 de cada 10 latinos consideran que su situación financiera ha empeorado desde el regreso de Trump al poder y creen que podría seguir deteriorándose, según un sondeo del Pew. Diversas encuestas muestran bajos niveles de aprobación y una percepción de que las políticas económicas no están beneficiando a su comunidad.
Además, temas como las deportaciones masivas y el uso de agentes federales en ciudades han generado preocupación entre los votantes latinos, especialmente por el impacto en personas sin antecedentes penales y el riesgo para residentes legales.
“Los procesos migratorios que estamos viviendo son inhumanos, así lo puedo describir.
Son terribles. Hemos visto muertes de personas, no solo en la comunidad latina, sino que lo hemos visto en la comunidad anglosajona también”, asegura Roberto Mendoza.
El chef Mendoza es un reconocido innovador culinario, educador y activista que, a través de su organización Chef Heaven’s Kitchen, trabaja para combatir el hambre en comunidades vulnerables.
“Tengo 35 años de vivir en esta gran nación, pero nunca habíamos visto algo así. O sea, sí ha habido anteriormente algo en contra de los inmigrantes, pero este tipo de actividades no”, agregó.
Para el chef, el tema migratorio está estrechamente ligado al crecimiento económico del país. “Ellos dicen: ‘Vamos a deportar tres millones’, pero esos tres millones compran en los supermercados, van a las tiendas de ropa, al cine, a los restaurantes y todo eso. Entonces, si deportamos a todas estas personas, la economía se ve afectada y, de hecho, ya lo estamos viendo”, asegura.
Ayudando a cientos de familias que no podían salir a las calles
La mañana del sábado 15 de noviembre, agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP) fuertemente armados y con los rostros cubiertos, comenzaron a recorrer las calles de Charlotte. Aseguraban que irían tras criminales peligrosos, pero la realidad mostró un panorama diferente.
A finales de febrero, se presentó una demanda colectiva contra el gobierno federal para frenar lo que consideran una serie de arrestos migratorios sin órdenes judiciales, sin causa probable y con perfiles raciales sistemáticos contra la comunidad latina de Carolina del Norte.
“La sensación de estas familias es miedo, pues es terror el no poder salir ni a las calles a comprar, no poder salir a trabajar”, recuerda el chef Mendoza, refiriéndose a la semana de operativos del CBP a nivel local.
“Durante ese período les llevamos comida a las personas que no podían salir de sus casas. Luego, durante esos mismos días se dio el Thanksgiving. Le dimos alimentos a más de 500 familias y junto con Race You Up, que hemos trabajado por mucho tiempo, también hemos podido ayudar a las familias aún con ropa, zapatos y alimentos”, agrega.
“Toda tormenta pasa y después de la tormenta viene la calma… Hay que unirnos para poder trabajar; hay que ayudarnos unos con otros”, concluye.
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Este video fue realizado gracias al apoyo del Charlotte Journalism Collaborative (CJC)


