qué decía la carta que dejó kurt cobain
Instagram: Kurt Cobain

Hace 27 años murió el vocalista de Nirvana y con ello dejó una gran base de fans que aún lamentan su muerte, pero qué fue lo último que dijo... aquí te decimos qué decía la carta que dejó Kurt Cobain.

La muerte del artista originario de Aberdeen, Washington, se mantiene como una de las más grandes pérdidas de artistas jóvenes, pues murió con 27 años de edad.

Sin embargo, el también guitarrista dejó una fuerte influencia en las generaciones de músicos que lo sucedieron.

Kurt Cobain fue encontrado muerto en el invernadero de su casa en Seattle, el 8 de abril de 1994, sin embargo, había fallecido 3 días antes, el 5 de abril.

El cuerpo del músico fue encontrado por un electricista que había acudido a instalar un sistema de seguridad y quien dio aviso a la policía.

Antes de eso, había abandonado un centro de rehabilitación en Los Ángeles. Se dice que Kurt voló de Los Ángeles a Seattle y estuvo en la ciudad deambulando hasta que se recluyó en su casa.

En algún momento del 5 de abril, se encerró en su invernadero, trabó las pueras y dejó una carta de despedida. El cuerpo de Kurt fue encontrado con una escopeta sobre su pecho y los forenses solo pudieron reconocer su identidad por sus huellas dactilares.

Qué decía la carta que dejó Kurt Cobain cuando murió hace 27 años.

A pesar de haber estado casado con Courtney Love y de tener una hija juntos, Frances Bean Cobain, la carta que Kurt dejó fue para Boddah, su amigo imaginario de toda la vida:

Para Boddah:

"Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock’n’roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Dios, pero no es suficiente).

Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que solo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general…Solo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Solo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por sus cartas y su interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. Kurt Cobain.

Frances y Courtney, estaré en su altar.

Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero!

Jonathan Hernández

Reportero de espectáculos y cultura. Disfruto de leer, escribir, ver series y caminar con mi perro. Amo la comida y cultura de mi tierra. jhernandez@lanoticia.com

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