Este miércoles se intensifica la preocupación de residentes en Luisiana por la llegada del huracán Zeta. Los pronósticos indican que marcha a toda velocidad para tocar tierra el miércoles por la tarde justo al sur de Nueva Orleans.

Zeta recuperó la categoría de huracán tras pasar sobre la península mexicana de Yucatán.

En reporte del Centro Nacional de Huracanes indica que habrá marea de tormenta con peligro de causar muertes y fuertes vientos.  Alrededor de mediodía comenzarán las lluvias a lo largo de la costa de Estados Unidos en el Golfo de México, donde los residentes se preparan.

 

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Huracán Zeta podría destruir lo que queda de muchas casas en Luisiana

Luisiana ha tenido lo peor este 2020. Golpeada por dos tormentas tropicales y dos huracanes en lo que va de la temporada. Nueva Orleans ha estado en la zona de alerta de posibles ciclones tropicales siete veces este año.

“No creo que vayamos a tener tanta suerte con este”, dijo el director de emergencias de la ciudad, Colin Arnold.

Las alertas de huracán se activaron desde Morgan City, Luisiana, y a lo largo de la costa de Mississippi hasta la línea divisoria con Alabama. La alerta de huracán en la costa de la franja noreste de Florida se amplió hacia el este hasta el límite entre los condados de Walton y Bay.

El huracán presenta vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros (90 millas) por hora, y tenía su centro 439 kilómetros (265 millas) al sur-suroeste de la desembocadura del Río Mississippi.

Se esperaba que el centro de Zeta llegue a la costa norte del Golfo de México y tome tierra por la tarde en el sureste de Luisiana, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. El meteoro avanzaría por la noche cerca de la costa de Mississippi y cruzaría el sureste y este de Estados Unidos el jueves.

 

Preparación inminente

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una declaración de zona de desastre antes de la tormenta. Edwards, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, y el alcalde de Biloxi, Mississippi, Andrew “FoFo” Gilich, declararon emergencias. Debido a eso, Trump declaró la emergencia en Luisiana el martes por la noche.

“No hay duda de que hemos visto mucho este año, con el COVID y tantas amenazas y tantas tormentas”, dijo Gilich en una nota de prensa, “pero esta tormenta muestra que aún no lo hemos visto todo”.

Las previsiones apuntan que habrá entre 5 y 15 centímetros (de 2 a 6 pulgadas) de lluvia en la zona de Nueva Orleans. Las autoridades señalaron que se esperaba que Zeta se moviera relativamente deprisa, lo que podría reducir la amenaza de inundaciones.

 

En Luisiana los ánimos están por el piso

Después del desastre de Laura, que dejó al menos 27 muertos a su paso en agosto, Delta agravó los daños al golpear la misma zona unas semanas después.

La llegada de otra tormenta aumentaba las preocupaciones para las personas evacuadas por los huracanes anteriores. El estado albergaba a unos 3,600 evacuados de Laura y Delta, la mayoría en hoteles de la zona de Nueva Orleans.

“Estoy física y mentalmente cansada”, dijo una afectada Yolanda Lockett, de Lake Charles, de pie ante un hotel de Nueva Orleans.

En St. Bernard Parish, una localidad en la costa de Luisiana al este de Nueva Orleans, Robert Campo preparaba su puerto deportivo, otra vez, para la llegada de una tormenta.

“Estamos cerrados cuatro o cinco días. Eso son cuatro o cinco días en los que nadie pesca. Son cuatro o cinco días en los que nadie atrapa langostinos. Son cuatro o cinco días en los que la economía no marcha”, dijo.

Desarrollado por La Noticia con información de AP.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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