Venezuela enfrenta una crisis sin precedentes. Dos poderosos terremotos, casi simultáneamente, sacudieron la región central del país el 24 de junio, generando la caída de cientos de edificaciones, cerca de 2,000 fallecimientos, 10,600 heridos, además de miles de desplazados y desaparecidos. Hoy más que nunca debemos solidarizarnos con esta tragedia y reactivar el TPS para los venezolanos en Estados Unidos, quienes están trabajando incansablemente para socorrer a sus familias afectadas.
Hoy por hoy, Venezuela no está en condiciones de recibir a sus migrantes. De hecho, más de 100 venezolanos recién deportados desde Estados Unidos quedaron atrapados en un hotel que colapsó tras los fuertes terremotos que sacudieron Venezuela. El grupo había llegado horas antes en un vuelo procedente de Miami con 146 deportados, entre ellos mujeres y niños. Algunos sobrevivientes lograron salir de los escombros y caminaron por las calles en busca de ayuda, mientras las labores de rescate continuaban.
Para colmo de males, el frágil sistema de salud pública de Venezuela, que ya estaba en crisis antes de los terremotos, está llegando a su límite. Con hospitales dañados, personal insuficiente y falta de insumos básicos, se debe atender a una cantidad enorme de heridos, además de combatir enfermedades infecciosas que rondan la zona del desastre.
El TPS fue creado para estas calamidades
El Estatus de Protección Temporal (TPS) es un programa migratorio creado por el Congreso en 1990, durante la administración de George H. W. Bush. Su objetivo es brindar protección contra la deportación y autorización de trabajo a ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras emergencias humanitarias.
El primer país beneficiado fue El Salvador, debido a su guerra civil. En los años siguientes, el programa se amplió para incluir a ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Guatemala tras el devastador huracán Mitch. Más adelante, en 2001, la administración de George W. Bush volvió a designar el TPS para El Salvador después de los terremotos que afectaron al país, protegiendo a cientos de miles de salvadoreños.
Venezolanos en el limbo migratorio
El TPS para los venezolanos se dio como una respuesta a la crisis humanitaria que afectaba al país sudamericano en 2021 y 2023. Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, las dos designaciones de este TPS fueron terminadas.
En términos generales, el TPS ya no protege a quienes tenían permisos de trabajo con vencimiento durante 2024 o 2025.
Es momento de reactivar el TPS
Este tipo de catástrofes humanitarias fue la razón de la creación del TPS. La destrucción generalizada por los terremotos califica a Venezuela en los parámetros del programa. Tardará mucho tiempo hasta que esta nación se recupere.
Expertos advierten que el número de víctimas fatales podría ser mucho mayor de lo reportado oficialmente, ya que continúan recuperándose cuerpos entre los escombros y las morgues están desbordadas. Mientras tanto, los sobrevivientes enfrentan una creciente crisis humanitaria: según agencias de las Naciones Unidas, el terremoto dejó 1.2 millones de toneladas de escombros y miles de personas desplazadas permanecen en refugios improvisados o al aire libre, lo que aumenta el riesgo de problemas de salud y condiciones insalubres.
Tras el arresto del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero de este año, el presidente Donald Trump declaró, en múltiples ocasiones, que su gobierno está "al mando" y controlando la situación en Venezuela. Es hora de que estas palabras se conviertan en acciones. Es momento de enviar ayuda a la nación sudamericana y de proteger a la comunidad venezolana que vive en Estados Unidos reactivando el TPS.

