Una droga experimental que emite radiación directamente a las células tumorales logró ser efectiva para tratar a enfermos con cáncer difíciles de alcanzar o inoperables.

Esta posibilidad surgió de un estudio con el uso de una nueva clase de medicamentos llamados radiofármacos. Se trata de una droga basada en una molécula con dos componentes: un rastreador y un exterminador del cáncer.

Billones de estas moléculas rastrean las células cancerosas y se acoplan a los receptores proteicos en la membrana celular. La carga útil emite radiación, que ataca las células cancerosas a su alcance.

Se pueden tratar tumores que no se ven. Dondequiera que pueda ir, la droga puede alcanzar las células tumorales”, dijo el doctor Frank Lin, del Instituto Nacional del Cáncer que ayuda a crear esos medicamentos.

Hasta ahora existen muy pocas drogas de esa clase aprobadas, por lo que podría ser una gran esperanza para cánceres de mayor riesgo.

Droga se probó contra el cáncer de próstata

El estudio se centró en hombres con cáncer avanzado de próstata, a quienes el tratamiento aumentó las probabilidades de supervivencia.

La Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica dio a conocer los resultados antes de su reunión anual. El estudio fue financiado por Novartis, el fabricante de la droga, que buscará su aprobación en Estados Unidos y Europa en los próximos meses.

Cuando el cáncer se limita a la próstata, se puede emitir la radiación al organismo o implantarla en cápsulas. Pero esos métodos no suelen ser eficaces en cáncer de próstata avanzado. Cada año se diagnostica a unos 43,000 hombres en Estados Unidos con cáncer de próstata que se ha extendido y ya no responde al tratamiento de bloqueo de hormonas.

Por ello, el estudio ensayó un nuevo método para tratar a esos enfermos con radiación. Participaron 831 hombres con cáncer de próstata avanzado. Dos tercios recibieron el radiofármaco y el resto sirvió de grupo de control. Los pacientes recibieron seis dosis, una cada seis semanas, por vía intravenosa.

Al cabo de dos años, los tratados con el fármaco tuvieron una mejor evolución en promedio. El cáncer fue detenido durante casi nueve meses, comparado con tres meses en los demás. La supervivencia fue de 15 meses contra 11 meses.

Los eventos adversos más frecuentes de la droga fueron fatiga, sequedad de boca, náuseas, anemia y dolor de espalda.

Desarrollado por La Noticia con información de AP.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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