José Vázquez vino a Estados Unidos hace 24 años persiguiendo el sueño americano. Se desempeña como pintor comercial y hace trabajos en varias partes de Carolina del Norte. Está casado y tiene cuatro hijos. Sus dos hijos mayores tuvieron que estar en un programa para mejorar su comprensión del inglés (ELL), porque su primer idioma es el español y después aprendieron inglés. Lo cual es muy importante para José porque él quiere nuevas oportunidades para sus hijos. 

Los hijos del Sr.José quieren ir a la universidad y conseguir una licenciatura en ciencias de computación. Foto: padre de familia José Vázquez.

“La escuela era muy difícil para mis hijos, decían que no les gustaba hacer la tarea pero en realidad era porque no comprendía lo que leían”, recuerda José.

“Esto era un problema porque no lograba que leyeran un libro completo en casa” dijo el padre de familia a La Noticia.

“Mi esposa y yo decidimos hablar con la escuela para ver qué recursos había disponibles para ayudar a nuestros hijos” comentó Vázquez.

El programa

El programa Inglés como Segundo Idioma ELL es para estudiantes que tienen una comprensión limitada del idioma. Antes se lo conocía como (ESL),.

Las escuelas primarias brindan el programa ELL con el objetivo de incrementar el vocabulario en inglés, las habilidades de gramática y la comprensión de la literatura.

La Maestra Boylen enseñando las estrategias que usan para los estudiantes de quinto año. Foto: Karole Pelcastre.

Tanya Boylen ha sido maestra por varios años “y empezó su carrera como maestra de primaria. En el 2012 Tayna regresó a la escuela y decidió convertirse en maestra de ELL, debido a su deseo de ayudar a los niños, en la escuela Oak Hill Elementary de High Point, en Carolina del Norte.

“Tuve un estudiante que era muy tímido porque apenas estaba aprendiendo a hablar inglés me dijo su padre. Ahí me di cuenta de las barreras que trae el idioma a estudiantes cuyo primer lenguaje no es el inglés. Quise ver cómo podía hacer una diferencia en los niños, así que decidí regresar a la escuela y completar mi maestría de ELL en línea”, dijo Boylen a La Noticia. 

“Tengo miedo que mis hijos pierdan el español”

Uno de los miedos más grandes de José, al igual que muchos padres latinos, es que sus hijos pierdan su idioma natal.

En promedio los niños pasan seis horas diarias en la escuela, aprendiendo en un lenguaje diferente al suyo. Lo que hace que el uso de su idioma natal se vaya disminuyendo si no lo practican.  

“Mis hijos saben lo importante que es conservar nuestro lenguaje, así que nosotros nos comunicamos en español para que no se les olvide el idioma y tratamos de mantener nuestras tradiciones mexicanas”, agregó el padre de familia. 

“Mi esposa cocina comida de nuestro lindo Guanajuato, vemos los partidos de fútbol y no dejamos de festejar nuestras fiestas Navideñas”, dijo Vázquez. 

Los desafíos

Los niños pasan por una etapa de timidez donde les toma tiempo adaptarse y tener confianza con el programa.

”Lo que hacemos es tratar de incluir a todos los niños y que se sientan a gusto en el salón de aprendizaje”, comenta Boylen.

“Una de las barreras con las familias es no hablar el mismo idioma, esto dificulta nuestra comunicación así que necesitamos la ayuda de un intérprete”, dijo la maestra.

“El lenguaje y la comunicación son las barreras más grandes que enfrentamos porque a la hora de traducir los trabajos, la comprensión no es la misma en el inglés y en el español”, comentó José.

Para la educadora, los padres y los maestros deben crear una comunicación efectiva para que los niños se beneficien completamente del programa.

Las recompensas

“Después de qué mis hijos empezarán a ir al programa aumentaron sus calificaciones. Mi esposa y yo vimos los cambios de nuestros hijos después de ser parte del programa a comparación de cuando estaban en un salón regular”, aseguró Vázquez.

“Como maestra mi recompensa más grande es ver que los niños se puedan adaptar académicamente y comprendan las materias de la escuela. Me llena de alegría ver a los niños sobrepasar las barreras del idioma y ser exitoso después de terminar el programa”, dijo Boylen.

El programa ELL ha aumentado las tasas de graduación hasta un 57.2 % en Carolina del Norte, en los últimos cuatro años, según el Departamento de Educación federal. Esto significa que hay más estudiantes graduados que en los años anteriores.

“Mi recompensa más grande es saber que mis hijos tienen un futuro lleno de nuevas oportunidades en este país y que quieren ir a la universidad”, dijo José.

Cómo ayudar en casa

“Cada estudiante es diferente, así que debemos primero evaluar los resultados y crear un plan de ayuda. Las lecciones se alinean con el plan de estudios regular de los estudiantes, pero están orientadas hacia las necesidades especiales de los estudiantes de ELL”, dijo Boylen. 

“Los padres son parte fundamental del crecimiento de sus hijos, por eso es importante que los padres entiendan el propósito de ELL y cómo ellos pueden ayudar en casa”, aseguró la maestra, quien recomendó lo siguiente:

  • Leer diariamente con sus hijos.
  • Implementar juegos de vocabulario
  • Escuchar y ver televisión en inglés.
  • Estudiar las materias que más se les dificulta. 
  • Crear un balance entre el inglés y su lenguaje natal. 
  • Ser pacientes.
  • Alentar a los niños a seguir aprendiendo. 

“Como padre me llena de alegría saber que mis hijos desean obtener una licenciatura en ciencias de computación'', concluyó Vázquez, que tiene a su hijo mayor en la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro.

Karole Pelcastre

Estudiante universitaria en camino a convertirse en enfermera neonatal. Disfruta de su trabajo como reportera de La Noticia. Celebra su cultura mexicana en cada oportunidad posible. Le encanta ayudar e...

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