Andrés Neuman. (Foto AP/Berenice Bautista)

El amor es un eje que define a los humanos, por lo menos uno que buscamos para demostrar lo más especial que tenemos. Ese sentimiento que se desborda para dar equilibrio, algunos lo encuentran hasta varias veces, otros nunca lo prueban, pero en el río de las letras, el amor siempre sabe navegar y en De libros y algo más hablaremos de tres novelas que muestran un amor un tanto diferente.

Porque el amor no es perfecto y está muy lejos de ese ideal que todos pensamos.

El amor duele, raspa, su belleza es áspera y para disfrutar de sus luces efímeras hay que atravesar la realidad.

Es ahí donde las letras triunfan, nos enseñan que el amor es natural y tierno como un beso pero lleno de caos con sus odios, rencores y tristezas.

El amor es humanidad, agonía y éxtasis, color y pesadumbre y la literatura también es todo eso, pero siempre sabe llevarnos a algo más.

Por eso las tres novelas seleccionadas de hoy son diferentes, llenas de un amor que lacera, que salpica pasión y dolores, llenas de palabras que se van a beber.

1.- El amor dura tres años (1997), de Frédéric Beigbeder

El francés Frédéric Beigbeder escribió esta novela actual, filosa, divertida y contundente para el lector.

Frédéric Beigbeder. (Foto AP/Zacharie Scheurer)

La sátira que imprime Beigbeder te atrapa de inmediato, desnudando gran parte de la hipocresía que se mueve alrededor del amor como idea.

‘Engañar a tu mujer, en sí mismo, no es demasiado malo si ella no se entera. Incluso creo que muchos maridos lo hacen para ponerse en situación de peligro, para volver a correr riesgos, como cuando intentaban seducir a su esposa. En este sentido, el adulterio quizás sea una declaración de amor conyugal. Aunque quizás no.’

¿El amor dura tres años? El francés no deja cabos sueltos en esta novela que es también un testimonio autobiográfico.

2.- El viajero del siglo (2009), de Andrés Neuman

Esta novela ganó para el argentino, Andrés Neuman, el Premio Alfaguara de Novela 2009, el Premio de la Crítica y el Premio Tormenta.

Todo sucede en un Siglo XIX muy parecido al Siglo XXI, en la imaginaria ciudad de Wandernburgo, entre Sajonia y Prusia.

Una escritura delicada te va llevando por la experiencia de Hans, el protagonista, en una ciudad que cada día es diferente.

Pero en la que vive Sophie, una mujer que rompe los esquemas femeninos y cimbra los roles de género.

El humor y la crítica al abordar los problemas actuales de nuestra aldea global desde una ciudad que resulta caprichosa, son herramientas que Neuman emplea en su gran literatura para contarnos un amor imposible, inteligente, diferente y exquisito hasta el final.

‘Cada vez con más frecuencia, cuando tomaba la palabra para defender ideas en las que siempre había creído, Hans tenía la sensación de estar haciéndolo en nombre de una sola causa: en el nombre de Sophie. Más que por vanidad dialéctica, que por supuesto la tenía en abundancia, o por encima de ella, Hans se aplicaba con tanto ardor en las discusiones porque sabía que Sophie estaba de acuerdo. Y cada vez que hablaba sentía que estaba argumentando a favor de ese acuerdo, empujándolo hacia algún otro lugar, algún lugar lejos de allí.’

3.- Diablo Guardián (2003), de Xavier Velasco

Otra novela ganadora del Premio Alfaguara en la que el mexicano, Xavier Velasco, enseñó una literatura pícara, irreverente, urbana y muy divertida.

La historia de Violetta, una 'tramposita' de 15 años que roba $100,000 a su padres en México para llegar a Nueva York.

Violetta es adicta, mordaz, peligrosa, melómana y prostituta, ella no necesita un 'ángel guardián' pues tiene en Pig a su Diablo Guardián.

Xavier Velasco. (Foto Twitter @XavierVelasc0)

Y cuando uno encuentra una figura así, únicamente debe cerrar los ojos y dejarse llevar por el vendaval azaroso de la vida, hasta que deje huella.

El inglés necesita de un verbo fatalista para emplear la expresión “enamorarse”: to fall. O sea que el enamorado no exactamente asciende a un estado superior, sino al contrario, cae.’

Tres opciones que se leen en unas cuantas noches, si lo desean, pero que se disfrutan lo que duran los recuerdos de placer, como el amor.

Nos leemos pronto en De libros y algo más, ahora solo queda leer y sentir el amor en las letras.

Daniel González

Periodista egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García en México y con 17 años de experiencia. Amante de los viajes y las historias que de ellos emanan. Un buen libro, una buena película...