Juan y Adriana Blanco crecieron en dos países diferentes. Juan en Venezuela y Adriana en Estados Unidos.

Pero fue el arte de un tercer país, la Capoeira Brasileña, lo que los unió

Capoeira es un arte marcial Afro-Brasileño. Combina la danza y la música, y fue creado por los esclavos africanos en Brasil. 

“Usaban el arte, el arte marcial, la música, cultura y tradiciones de África, Todas estas personas de diferentes partes de África lo usaban para encontrar momentos de liberación en un tiempo en el que no podían ser libres.”  

Adriana Blanco

Una nueva compañía de danza brasileña 

Juan y Adriana se conocieron en un evento de Capoeira en Carolina del Norte. Y en el 2016 lanzaron su propia compañía de baile: NC Brazilian Arts Project.

Desde entonces, el grupo lleva a cabo presentaciones de Capoeira, Samba, percusión y otras formas de arte Afro-Brasileñas

“Bailamos juntos, cantamos juntos. Entrenamos juntos aprendemos sobre la historia.”

Adriana Blanco

En el 2017, el antiguo dueño de Area 15, un incubador de pequeños negocios y artistas en NaDa se le acercó y le ofreció un espacio en el edificio. 

“Vio nuestro trabajo y lo que hacíamos. Tenía interés en promocionarse y creyó en lo que estábamos haciendo”, dijo Juan. “Entonces nos ofreció el espacio para comenzar una academia allí”. 

Juan y Adriana continuaron con los ensayos de su compañía de danza y eventualmente lanzaron su segundo negocio, The Project Space.

Así, empezaron a ofrecer clases de baile y a arrendar su espacio a otros artistas. 

“Tuvimos la bendición de tener un espacio económico”, explicó Adriana. “Y queríamos poder compartirlo”.

Nuevos propietarios causan problemas

En el 2019, los dueños de Area 15 cambiaron. Juan y Adriana negociaron con los nuevos propietarios, y pudieron mantener su contrato mes a mes.

Pagaban entre $800 y $1,200 mensuales.

Durante la pandemia, comenzaron a ofrecer clases virtuales o en parques y otros espacios al aire libre

“Cuando volvimos a dar clases presenciales, todos empezaron a llegar, y hasta empezamos a tener nuevos estudiantes”.

Adriana Blanco 

Pero al poco tiempo, comenzaron a recibir quejas de sus vecinos por el ruido.

A mediados de agosto, Adriana y Juan recibieron un aviso de desalojo. Juan sintió rabia y ansiedad. Y tenía solo 30 días para decidir qué hacer con sus negocios.  

“También tenía miedo, porque eran de cuatro casi cinco años de trabajo”, explicó Juan. “Y simplemente te entregan una carta diciendo que no puedes estar ahí. Entonces, ¿a dónde puedo ir?”.

Juan y Adriana pasaron los meses siguientes buscando un nuevo espacio. Mientras tanto, alquilaban los espacios de otros artistas.

En algunos casos, se vieron obligados a aumentar los precios de sus clases por el alto costo del arriendo

“Ha sido muy difícil desde que nos llegó el aviso, ha sido casi imposible encontrar una manera de mantener la cultura, el trabajo que hacemos, los programas para niños y adultos de pie. Para mantener el arte de pie”.

Comentó Juan Blanco

Como artistas del espectáculo, Juan y Adriana necesitaban un espacio lo suficientemente grande para bailar, y lo suficientemente insonorizado para poder tocar tambores.

Pero también necesitaban un espacio económico. Una combinación que parecía inalcanzable. 

Pero su experiencia no es única. 

Artistas enfrentan dificultades para encontrar espacios económicos

Liz Fitzgerald trabaja directamente con artistas en el Arts and Science Council. Dice que, alrededor de Charlotte, los artistas llevan años enfrentando dificultades al momento de buscar espacios económicos para trabajar.

Y la pandemia ha empeorado este problema. 

“Con el COVID, la gente no solo perdió sus trabajos. Los artistas que tenían acuerdos informales para contar con espacios dejaron de tener acceso a ellos.”

Explicó Liz Fitzgerald.

Sin embargo, los artistas han encontrado maneras creativas de seguir de pie y compartir su arte

Una de estas maneras es a través de la creación del Centro VAPA. Un Centro que fue creado por 11 organizaciones de las artes.

Actualmente, están readaptando el edificio Hal Marshall del condado de Mecklenburg en Uptown y convirtiéndolo en un hogar para más de 100 artistas. 

Uno de los estudios de un artista en el VAPA Center (Foto: María Ramírez)
Uno de los estudios de un artista en el VAPA Center (Foto: María Ramírez)

Arthur Rogers es un artista y el Director Ejecutivo del Centro. Está emocionado de haber aceptado el reto de liderar el proyecto

“Lo que me gusta decir del Centro VAPA y su existencia es que Charlotte lo necesita. Realmente lo necesitan. Pero más allá, lo merecen. Los artistas en Charlotte merecen un espacio como este”. 

Comentó Arthur Rogers

Rogers recuerda cuando la comunidad de artistas en NoDa estaba en su mejor momento en los años 90.

Pero después de un tiempo, los artistas comenzaron a salir al ver que los precios de la vivienda aumentaban

Keli Semelsberger, la presidente de la junta del Centro VAPA, señala que este es un fenómeno común alrededor del país.  

"Los artistas llegan, activan un espacio hacen que se vea increíble”, explicó Semelsberger. “Y después vienen los grandes empresarios y lo compran”. 

Keli Semelsberger, presidente de la junta del VAPA Center en el escenario de su grupo, Charlotte Comedy Theater en el VAPA Center (Foto: María Ramírez)
Keli Semelsberger, presidente de la junta del VAPA Center en el escenario de su grupo, Charlotte Comedy Theater en el VAPA Center (Foto: María Ramírez)

También, Semelsberger fundó el Charlotte Comedy Theatre hace 20 años y ha tenido alrededor de ocho hogares a lo largo de ese tiempo.

Semelsberger dice que la pandemia obligó a que cada uno de esos cerrara. 

“Creo que la única razón por la que seguimos aquí es porque somos seres humanos. Mi grupo de teatro son personas, no un edificio”, comentó Semelsberger. “Entonces nuestra energía no depende de un edificio. Nuestra energía está en nuestro arte”. 

Es por esto que Semelsberger  decidió ser uno de los fundadores del Centro VAPA.

Rogers y Semelsberger han estado involucrados en cada parte del proyecto.

Semelsberger eligió el color de pintura de las paredes del lobby. Y Rogers, lo ha estado pintando el mismo. 

Arthur Rogers, director ejecutivo del VAPA Center pintando el lobby del centro (Foto: María Ramírez)
Arthur Rogers, director ejecutivo del VAPA Center pintando el lobby del centro (Foto: María Ramírez)

Alta demanda para espacios económicos de trabajo 

Hasta el momento, el Centro VAPA es el lugar de trabajo de 125 artistas. Cada grupo paga alrededor de $3 por pie cuadrado cada año. 

Los artistas pueden solicitar un espacio en la página del Centro VAPA. Rogers señala que hay 37 espacios aún disponibles, y alrededor de 142 artistas en la lista de espera. 

Esto es un indicativo muestra de cuántos artistas en Charlotte están necesitando espacios económicos.

“Tenemos que poder ser vistos para obtener suficientes ingresos. Trabajar en nuestros sótanos o en nuestros  apartamentos no sirve”, explicó Rogers.

“Necesitamos que nos vean. Que vean nuestro arte. Que nos traten como dueños de pequeños negocios. Y también tenemos que vernos a nosotros mismos de la misma manera”. 

Rogers señala que la apertura del Centro VAPA al público está programada para el año entrante.

Juan y Adriana enviaron una solicitud al Centro VAPA. Sin embargo, el espacio que necesitaban no estaba disponible. 

“Siento que a veces nosotros que somos artistas del espectáculo somos los que estamos en mayor desventaja porque no tenemos a dónde ir. No tenemos dónde ensayar nuestro arte. No hay a dónde ir”. 

Explicó Adriana

Afortunadamente, en la primera semana de diciembre, la pareja anunció en Instagram que después de meses de incertidumbre, habían asegurado un estudio de baile en South Boulevard.

Y sus clases de Capoeira y Samba continuarán

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Maria Ramírez Uribe

Es reportera de WFAE recientemente graduada en Elon University. Cubre la comunidad latina de Charlotte. Su experiencia incluye trabajar por unos meses en CNN como investigadora para la sala de redacción...

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