Un migrante salvadoreño fue condenado a cadena perpetua en por dos de cuatro asesinatos que confesó haber cometido en el estado de Nevada.

Wilber Ernesto Martínez Guzmán, de 23 años, fue sentenciado este lunes por un juez del condado de Washoe, Nevada, por el asesinato a tiros a una pareja de ancianos en Reno en enero de 2019.

De la misma manera, Guzmán también será sentenciado el jueves en el condado de Douglas por el asesinato de dos mujeres en Gardnerville y el viernes en Carson City por robar pertenencias a sus víctimas para luego empeñaralas.

Martínez Guzmán, quien ingresó ilegalmente a los 16 años, se declaró culpable de todos los cargos luego de alcanzar un acuerdo judicial que lo salvó de la pena de muerte.

¿Quiénes son las víctimas de Guzmán?

Guzmán trabajó como jardinero para las cuatro víctimas: con Jerry y Sherri David en Reno; y con Constance Koontz y Sophia Renken en el condado de Douglas.

Además de las cuatro sentencias a cadena perpetua, el salvadoreño enfrenta más de 200 años de prisión por robos con y sin armas, entre otros delitos.

El fiscal de distrito del condado de Washoe, Chris Hicks, dijo que el acuerdo para evitar la pena de muerte se logró gracias a que los familiares de las víctimas apelaron para que el caso no se extendiera varios años más.

“Estoy feliz de que él pasará el resto de su vida en prisión y espero que pase todo ese tiempo pensando en lo que estos familiares le dijeron hoy”, aseveró Hicks.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com