La pareja podría pasar 20 años en prisión. (Foto: WSOC-TV)

El presidente de un club de refuerzo de una escuela secundaria en Charlotte y su esposa son acusados de robar más de $200,000 de los fondos del club.

Anthony Sharper, de 39 años, fue inculpado por el fiscal general de Estados Unidos de sustraer más de $236,000 del fondo de ayuda por COVID-19 para encubrir el robo.

De acuerdo a South Mecklenburg High School Sports Boosters, tras la renuncia de Anthony y Deana Sharper de la junta de Booster, "se identificaron transacciones irregulares y se señalaron a la atención de nuestro representante bancario".

Anthony Sharper y Deana Sharper, de 45, ambos de Charlotte, emitían cheques para ellos mismos, transferían fondos a sus cuentas bancarias personales y utilizaban  las tarjetas de crédito y débito del club de refuerzo para solventar sus gastos. Ambos enfrentan ocho cargos.

Además, la denuncia formal asegura que Anthony Sharper, quien es contador público, cometió fraude fiscal por no informar ninguno de los fondos malversados en las declaraciones de impuestos conjuntas de 2018 y 2019. 

Entre marzo y mayo de 2020, Anthony tramitó tres solicitudes fraudulentas de fondos federales de ayuda por coronavirus, entre ellas dos solicitudes de préstamo fraudulentas del Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP), una en el nombre del club de refuerzo,  otro a nombre de su despacho contable, A. Sharper CPA, PLLC, y una más de Préstamo por Desastre por Lesiones Económicas (EIDL) a la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) en nombre de su firma.

Las tres solicitudes contenían información falsa, como datos de nómina, trabajos falsos e ingresos falsos.

Tras recibir los fondos del préstamo, Sharper utilizó el dinero para gastos personales y encubrir los hurtos de los fondos del club de refuerzo.

El matrimonio enfrenta acusaciones de fraude electrónico y podría enfrentar una pena máxima de 20 años de cárcel y una multa de 250,000 dólares.

Según la acusación formal, entre 2018 y mayo de 2020, los Sharpers utilizaron tarjetas débito fraudulentas para pagar más de $8,000 en comida y entretenimiento, más de $6,000 en combustible y gastos de automóvil, más de $6,000 en compras personales y más de $4,000 en viajes personales.

La acusación señala que los cargos se rastrearon hasta Florida, Georgia, Luisiana, Carolina del Sur, Virginia y Londres, Inglaterra.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

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