Un nuevo estudio confirma lo que los amantes de los peludos ya sabían: cada perro es realmente un individuo único.

Los mitos populares tienden a englobar las características de los perros según su raza. Pero la ciencia dice que el comportamiento no se rige por las mismas pautas que los rasgos físicos. Así lo sugirió una investigación publicada en la revista Science.

El que un perro tenga las patas largas de un galgo o las manchas de un dálmata, son claramente hereditarios. No ocurre lo mismo con la personalidad y es la razón por la que las personas difieren en la manera como definen a sus peludos.

Esa diversidad inspiró la última investigación científica de Elinor Karlsson, coautora del estudio y genetista de la Universidad de Massachusetts. Quería saber hasta qué punto los patrones de comportamiento son heredados y en qué medida se relaciona la raza de los perros con los comportamientos distintivos y predecibles.

"Hay una gran cantidad de variaciones de comportamiento en cada raza y, a fin de cuentas, cada perro es realmente un individuo",

resumió Karlsson.

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¿Qué hace a un perro único?

Los perros se volvieron el mejor amigo del hombre hace más de 14,000 años, siendo el único animal domesticado antes de la llegada de la agricultura.

Pero el concepto de las razas de perros es mucho más reciente. Hace unos 160 años, la gente empezó a criar perros de forma selectiva para que tuvieran ciertos rasgos físicos constantes, como la textura y el color del pelaje y la forma de las orejas.

Los investigadores encuestaron a más de 18,000 dueños de perros y analizaron los genomas de unos 2,150 de ellos para buscar patrones.

Descubrieron que algunos comportamientos, como aullar, señalar y mostrarse amable con los extraños, tienen al menos una base genética. Pero esa herencia no se transmite necesariamente por la raza.

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Por ejemplo, encontraron perros golden retriever que no recuperan cosas, dijo la coautora Kathryn Lord, quien estudia el comportamiento animal con Karlsson.

Algunas razas, como los husky y los beagle, pueden mostrar una mayor tendencia a aullar. Pero muchos de esos perros no lo hacen, como mostraron tanto la encuesta de propietarios como los datos genéticos.

Los investigadores no pudieron encontrar ninguna base genética para los comportamientos agresivos ni una relación con razas específicas.

"La correlación entre el comportamiento de los perros y su raza es mucho menor de lo que la mayoría esperaba", afirma Jeff Kidd, genetista de la Universidad de Michigan que no participó en la investigación.

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Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com