Las madres nos preocupamos por las etapas nutricionales de los bebés, especialmente en cuándo y cómo comenzar con la alimentación sólida. No hay manuales escritos en piedra, pero sí referentes de utilidad.

Señales de que el bebé está listo

Entre los 4 y 6 meses los bebés ya presentan señales de estar listos para la alimentación complementaria. Sin embargo, no todos los niños se desarrollan de la misma forma, lo que hace que tengamos muchas dudas.

La Fundación Nemours plantea algunas características para identificar si los bebés ya pueden recibir alimentos sólidos:

  • Tienen buen control del cuello y de la cabeza.
  • Pueden mantenerse sentados en una silla de patas altas.
  • Muestran interés por los alimentos cuando otras personas comen o cuando se les ofrece comida abren la boca.
  • Pesan el doble de lo que pesaban al nacer.

Esperar con paciencia a que el desarrollo de los bebés indique su preparación es importante. Con ello se evitan la obesidad y riesgos de asfixia.

Primera alimentación sólida para los bebés

Los cereales suelen ser la alimentación complementaria inicial de los bebés. Otras personas optan por las cremas de verduras e incorporan proteínas provenientes del pollo. Una tercera variante está en las frutas. La presentación de cualquiera de estas comidas se debe hacer en forma de papilla.

En el caso de los cereales se inicia con los que son a base de arroz, y se mezclan con leche materna, fórmula o simplemente agua.

Cada alimento nuevo debe ofrecerse a los bebés en pequeñas cantidades y con espacio de varios días entre uno y otro. De esa forma se puede identificar si alguno le genera reacciones alérgicas o afecta la digestión.

Alimentos capaces de producir alergias como los huevos, el pescado, la leche de vaca y los cítricos no se pueden brindar a los niños sino a partir de su primer año de vida. Los jugos tampoco se recomiendan sino hasta después de los 12 meses de edad.

Comer es un hábito

Los bebés aún cuando están en la etapa inicial de su alimentación, necesitan aprender a comer y hacer de ese un acto familiar. Para ello, debemos sentarlos en una silla alta mientras el resto de la familia está en la mesa. El momento de la comida es un espacio para la socialización y como tal debe enseñarse desde temprano.

Dejar que los bebés experimenten

Permitir que los niños toquen la comida y experimenten con ella es darles la oportunidad de familiarizarse con los alimentos. Si bien al principio solo jugarán con la comida, se la llevarán a la boca de forma natural. Darles utensilios también favorece la motricidad fina, la cual irán afinando con el paso del tiempo. El objetivo final de este experimento es que los bebés aprendan a alimentarse solos.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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