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Aunque la mayoría de las veces se prefiere la presión baja ante la alta, el problema de la hipotensión es que cuando al punto de provocar síntomas, alerta que los órganos esenciales no están recibiendo suficiente sangre.

Si la hipertensión es un enemigo silencioso, también hay que advertir que la presión arterial baja no debe descuidarse, ya que cuando presenta síntomas puede crear problemas en el funcionamiento de órganos esenciales.

La presión arterial baja o hipotensión tiene diversas causas como:

Aunque la mayoría de las veces se prefiere la presión baja ante la alta, el problema de la hipotensión es que cuando al punto de provocar síntomas, alerta que los órganos esenciales no están recibiendo suficiente sangre.

 

Síntomas de la presión baja

Una persona con baja presión normalmente no debe alarmarse. De manera eventual puede presentar:

  • mareos,
  • fatiga,
  • visión borrosa,
  • falta de concentración.

Sin embargo, la presencia de estos síntomas de la presión baja combinados con los que siguen indican que se trata de un problema con urgencia de atención o que se está presentando un choque o hipotensión extrema:

  • dolor de cabeza,
  • debilidad corporal,
  • desmayos,
  • piel pálida,
  • vómitos o diarrea,
  • sudoración y fiebre,
  • latidos cardiacos irregulares,
  • dificultad para respirar,
  • convulsiones,
  • sed constante.

Una presión arterial extremadamente baja reduce el oxígeno requerido para llevar a cabo las funciones, lo que provoca daños en el corazón y el cerebro. Mientras los mareos y desmayos ocurren si el cerebro no recibe la cantidad necesaria de sangre, las gotas grandes que provocan un sangrado no controlado pueden poner en riesgo la vida. Cuando no se controla la tensión arterial baja puede ocasionar:

 

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Cómo controlar los niveles de la hipotensión

Si el médico lo indica, una persona con tendencia a una baja de presión extrema puede mantener los niveles controlados con hábitos naturales:

  1. No hacer dietas bajas en sal. A pesar de que la sal es un enemigo de la presión, cuando se trata de eliminar por completo también causa daño. Lo ideal es mantener un consumo moderado y adecuado.
  2. Evitar el alcohol. Algunas bebidas tienen la facultad de crear hipotensión.
  3. Cruzar las piernas. Si la persona es de tensión baja le funciona cruzar las piernas para elevar la presión.
  4. Beber agua. Evita la deshidratación y la pérdida de sales minerales.
  5. Hacer meriendas. Las meriendas entre comidas mantienen los nutrientes necesarios para evitar bajas de presión.
  6. No hacer cambios de movimiento bruscos. Estos cambios hacen que el corazón no tenga tiempo de bombear suficiente sangre al cuerpo para compensar el cambio de posición repentino.
  7. Usar medias de compresión. Las medias de compresión reducen la cantidad de sangre que se queda estancada en la parte inferior de las piernas y los pies, permitiendo que se movilicen de manera uniforme.

 

 

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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