Según las últimas estadísticas dadas por el gobierno hay de 11 a 12 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. Esta cantidad de gente constituye una población que puede formar un país completo. La pregunta es ¿por qué el gobierno no hace caso a esta numerosa comunidad?

Me he puesto a analizar las razones desde diferentes ángulos y he llegado a una dolorosa conclusión: Esto le conviene económicamente al sistema.

Los inmigrantes constituyen un alto nivel de producción para el país, en cuanto a mano de obra son los más fieles y dedicados al trabajo, por esa razón más y más negocios se pueden formar con menos dinero, ya que el trabajador inmigrante trabaja por un salario muy por debajo de lo que se le pagaría a una persona documentada. Esto constituye una taza de ingresos mayores para el país sin tener ningún compromiso con el trabajador.

Esta relación de conveniencia se parece a la del joven que vive con una persona sin casarse y solo usa a su novia. No tiene nada que preocuparse si se quiere deshacer de la relación. No existe ningún compromiso civil que le obligue a cumplir con sus deberes conyugales, consecuentemente no tiene que hacer ninguna contribución, ni responsabilidad, ni otros compromisos que conllevan estar en un matrimonio. Este joven no respeta a su novia, solo mira su conveniencia y no la de los dos. Esto no es amor.

Tener inmigrantes indocumentados en el país significa no tener compromiso de ninguna clase con esta gente, no se tiene que preocupar el gobierno de crear un sistema de educación que inste a los jóvenes inmigrantes a seguir estudiando en la universidad, los cuales harán que el muchacho aspire a carreras que lo sacan de la mediocridad. Sin embargo a los jóvenes se les cortan las alas a la mitad del camino, para que sigan llenando los puestos laborales donde se encuentra la mayoría.

Documentar a las personas significa que tendrán que mejorar el sistema de salud para que esta gente viva sana, muchas veces los que se enferman más son las personas de mayor edad, los cuales si vamos a ver no son una población interesante para el país. Entonces el sistema está diseñado para que los que vengan a trabajar sean los jóvenes, los cuales no se enferman tanto y evitar a los mayores los cuales después de no ver salida en su salud y deciden regresar a sus países.

De esa manera Estados Unidos no tiene que esforzase en la creación de nuevos programas para los mayores. Tampoco tiene que preocuparse por su retiro ya que el sistema no le da al inmigrante ningún derecho de usar su dinero que le retuvieron de su salario sus años laborales.

Los inmigrantes son usados como mampara para los políticos que se lanzan a una silla política, esto ha funcionado para ellos después , después del desastre de las Torres Gemelas, cuando se les comenzó a ver como terroristas a los indefensos trabajadores procedentes mayormente de países latinoamericanos.

Creo que el pueblo inmigrante tiene que abrir sus ojos, dejarse de seguir siendo amedrentado y comenzar a buscar un futuro mejor para ellos y su familia, pidiendo al gobierno que pare estas prácticas inmorales y que se de a todos quienes viven en su suelo una oportunidad para buscar la felicidad.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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