El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS) emitió el una guía actualizada sobre quién debe hacerse la prueba de COVID-19. La nueva guía recomienda que los médicos evalúen a cualquier paciente en quien se sospeche COVID-19.

La nueva guía recomienda a los médicos garantizar que las siguientes personas tengan acceso a las pruebas, independientemente de los síntomas:

  • Contactos cercanos de casos positivos conocidos, independientemente de los síntomas. Es decir, si usted estuvo en contacto cercano de una persona a quien se le diagnosticó COVID-19, usted debería tener acceso a una prueba, aunque usted no tenga los síntomas característicos (tos seca, fiebre, problemas para respirar).
  • Personas que viven o tienen contacto regular con entornos de alto riesgo (centro de atención para ancianos, refugio para personas sin hogar, centro correccional, campamento de trabajadores agrícolas inmigrantes).
  • Personas con alto riesgo de enfermedad grave (personas mayores de 65 años, personas de cualquier edad con afecciones de salud subyacentes).
  • Personas que provienen de poblaciones históricamente marginadas (aunque el documento oficial no lo aclara, se refiere a afroamericanos y latinos).
  • Trabajadores de la salud o socorristas (servicios médicos de emergencia, policía, bomberos, militares).
  • Trabajadores esenciales en entornos donde es difícil mantener el distanciamiento social (empleados de supermercados, empleados de gasolineras, etc.).

Quieren extender pruebas

Queremos que cualquiera que necesite una prueba (y que esté en la lista antes mencionada) se haga una, dijo Directora de la NCDHHS Mandy Cohen, M.D. Esto es particularmente importante para aquellos con alto riesgo de enfermedad grave, aquellos con mayor riesgo de exposición y aquellos que están siendo desproporcionadamente afectados por este virus.

Según las autoridades de salud, las pruebas, junto con el rastreo de contactos y el suministro de equipos de protección personal, forman parte de la estrategia del estado para aliviar lentamente las restricciones, y también protegen a los habitantes de Carolina del Norte del COVID-19.

El estado está analizando una combinación de métricas para guiar su camino hacia la reapertura total del estado, incluida la cantidad de casos, el porcentaje de pruebas que son positivas, la cantidad de hospitalizaciones y la cantidad de visitas a las salas de emergencias por enfermedades similares al COVID-19.

Igualmente las autoridades insistieron que quedarse en casa sigue siendo la mejor manera de continuar disminuyendo la propagación del COVID-19 y proteger a Carolina del Norte. Cuando salga, recuerde usar una mascarilla, mantener al menos seis pies de distancia con otras personas y lávese las manos frecuentemente con agua y jabón.

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Marlen Cardenas

Estudiante Diversity Scholar de periodismo y relaciones públicas en la Appalachian State University. Nació en Monterrey, México. Actualmente vive en Carolina del Norte. Periodista de La Noticia y The...

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