Premio Nobel: Los inmigrantes no quitan empleo a los nativos
Algunos dicen que los inmigrantes quitan el empleo a los nativos, pero ¿es esto verdad? Foto: Whyframeshot / Adobe Stock

¿Cuál es el argumento más usado por quienes se oponen a la reforma migratoria? Que los inmigrantes quitan puestos de trabajo a los nativos, pero ¿esta idea está basada en alguna investigación científica o es solo fruto del prejuicio?

La entrega de los premios Nobel 2021 trajo varias sorpresas, como los tres ganadores de este galardón en economía, quienes usaron un novedoso sistema de investigación científica y, determinaron entre otras cosas, que ni los inmigrantes quitan empleo a los nativos, ni la elevación del salario mínimo genera efectos negativos a la economía.

Este año la Academia Sueca otorgó el Nobel de Economía al canadiense David Card, al estadounidense-israelí Joshua Angrist y al neerlandés-americano Guido Imbens, por su aporte en el campo de los “experimentos naturales”. ¿Qué es esto?

Por años la economía ha sido cuestionada como ciencia, pues es muy buena realizando diagnósticos, pero mala haciendo predicciones. Uno de los problemas es el limitado campo de acción experimental, es decir, no se puede imponer a una comunidad un nivel de inflación y cambiarlo en otra para ver sus efectos, por ejemplo. No sería ético experimentar con el sustento de las personas.

¿Cómo superaron este obstáculo? Con el análisis de “experimentos naturales”, es decir revisan casos específicos de la vida real, como comunidades afectadas por algún fenómeno y lo comparan con otras similares para estudiar el impacto de diferentes variables. Veamos dos ejemplos:

Los inmigrantes no quitan empleo a los nativos

Entre los trabajos investigados con este método está el análisis de David Card del llamado “Éxodo de Mariel”.

Por un corto período en 1980, el régimen de Fidel Castro permitió a sus ciudadanos abandonar Cuba y la revolución si así lo querían, sin temor a represalias. Unos 125,000 cubanos fueron expulsados por el puerto de Mariel y se instalaron en Estados Unidos, mayormente en Miami.

Esta ciudad en Florida no esperaba tal cantidad de refugiados. Muchos anticiparon que las tasas de desempleo se dispararían. Sin embargo, el ganador del Premio Nobel estudió cómo Miami absorbió este flujo de inmigrantes y, comparó sus indicadores económicos con los de otras ciudades sin este flujo migratorio.

El análisis demostró que los sueldos de los nativos no disminuyeron con la llegada de los inmigrantes, por el contrario, incluso aumentaron. Un grupo que sí vio una reducción en salarios fue los inmigrantes de primera generación que ya estaban en el país.

La conclusión del estudio fue que la llegada de tantos inmigrantes no fue negativa para el empleo, pues no hizo subir el desempleo, ni tampoco bajaron los salarios. Simplemente los inmigrantes y los nativos se adaptaron a una nueva dinámica económica.

El aumento de salarios no crea desempleo

Otro de los casos analizados con este método por los ganadores del premio Nobel minimiza los efectos negativos de subir el salario mínimo.

En 1992 muchos empresarios en Nueva Jersey “pusieron el grito en el cielo” por un aumento del salario mínimo desde $4.25 a $5.05 la hora, en ciertos negocios de comida. En ese momento argumentaban que las empresas no podrían pagar a sus trabajadores, quebrarían y esto generaría desempleo.

El Nobel de Economía, David Card, y su colega ya fallecido, Alan Krueger analizaron los efectos de este cambio salarial y, lo compararon con otros lugares como Pennsylvania, donde el salario mínimo no se modificó.

Descubrieron, entre otras cosas, que el aumento salarial “no tienen por qué conducir necesariamente a la destrucción de empleo”, como se pensaba.

Los antiinmigrantes no tienen argumentos

Una vez más se demuestra con evidencia académica, no con conjeturas o discursos electorales, que una política migratoria y salarial con un enfoque social es beneficioso para el país.

Quienes se oponen a la reforma migratoria se quedaron sin argumentos. Está al descubierto que su oposición no es económica, es simplemente racial y populista. La historia los juzgará por frenar el desarrollo del país y por causar la separación de millones de familias.

Encuentre este artículo en inglés aquí

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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