Por primera vez en 44 años las personas sin religión encabezan la Encuesta General Sobre Asuntos Sociales en la categoría: identidad religiosa de los estadounidenses. Los no religiosos superaron a los evangélicos y católicos, según el informe publicado . Los investigadores afirman que esta es una tendencia creciente. ¿A qué se debe esto?

El autor de la encuesta, Ryan Burge, un científico político de la Eastern Illinois University y pastor bautista, descubrió que el 23.1 de los estadounidenses ahora no se identifican con ninguna religión. Los católicos llegaron al 23 y los evangélicos al 22.5.

Los no religiosos, son un grupo diverso formado por ateos, agnósticos, espirituales y quienes rechazan la religión organizada. Burge aseguró a la cadena de noticias CNN que las personas sin religión serán el grupo más grande en los próximos cuatro o seis años.

Frente a esta realidad ¿cómo se encuentra la comunidad latina? Según datos del Pew Research Center, para el año (últimos datos disponibles), en Estados Unidos 77 de los latinos se identifican como cristianos. Casi la mitad, 48 (aproximadamente 19.6 millones de latinos) son católicos. El 24 son protestantes o evangélicos. El 18 no tienen una religión o se identifican como ateos o agnósticos.

En el año el 68 de los latinos creían en Dios, sin embargo siete años después esta cifra bajó al 59.

Las causas de esta tendencia son múltiples, sin embargo vale la pena considerar las palabras de Mahatma Gandhi: Me gusta su Cristo pero no me gustan sus cristianos. Sus cristianos son muy diferentes a su Cristo.

Bajo esta premisa existen dos tipos de cristianos: quienes usan las palabras dejadas por Jesús en la Biblia como una lámpara que guíe sus vidas, y también están quienes amoldan las palabras de la Biblia a su conveniencia para justificar sus preferencias. Al primer grupo se los conoce como cristianos activos, al segundo como cristianos nominales (es decir solo de nombre). El primer grupo practica activamente el amor al prójimo sin esperar nada a cambio, el segundo exige respeto para si mismos pero no se interesa por los demás. El tema migratorio puede ser un buen barómetro para distinguir a estos dos grupos.

La polarización política que vive el país ha infectado a muchas iglesias, permitiendo que discursos cargados de prejuicio provenientes de Washington DC se sobrepongan al mensaje central de Jesucristo sobre el amor. Tristemente muchos líderes de iglesias repiten estos discursos políticos como propios y miran por debajo del hombro el sufrimiento de los más vulnerables, como es el caso de los inmigrantes indocumentados, esto envía un mensaje contrario a las enseñanzas del Evangelio. Esta disonancia entre los principios y los hechos aleja a las personas de Cristo.

Gracias a Dios sí existen cristianos que buscan moldear sus vidas en concordancia a los preceptos divinos. A lo largo de la nación miles de iglesias han manifestado abiertamente que serán santuario o refugio para los inmigrantes perseguidos. Varios de estos grupos de fe que apoyan a los inmigrantes están en Carolina del Norte. Otras iglesias se han movido proactivamente realizando jornadas de oración, coordinando sesiones informativas, otras demuestran su compasión simplemente brindando palabras de aliento u oración. No hace falta que hagan política, no hace falta que participen en marchas, solo que muestren compasión.

Ojalá que esta actitud valiente de estas comunidades de fe descongele el corazón de otros cristianos que prefieren pasar de largo en el camino, pese a que junto a ellos están sufriendo las familias inmigrantes.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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