¿Un elefante puede ser una persona? Es la discusión de la que todos hablan en Nueva York, donde la Suprema Corte decidirá si le da el estatus de "persona" a una elefanta de 45 años, nacida en la década de 1970, que fue capturada cuando tenía 1 año, para que pueda ser liberada del zoológico del Bronx.

La pregunta ha sido discutida en el tribunal supremo, donde se ha seguido de cerca si un derecho humano básico, como la libertad, puede extenderse aun animal.

Una organización, llamada Nonhuman Rights Project (NhRP) dice que la elefanta, llamada Happy, es autónoma, cognitivamente compleja y digna del derecho reservado por ley a una persona.

Happy vive en el zoológico del Bronx, cuyo abogado dice que no está encarcelada ilegalmente ni es una persona, sino una elefanta bien cuidada.

La Corte de Apelaciones de Nueva York escuchó los argumentos sobre si Happy debería ser liberada tras un procedimiento hábeas corpus, la forma en que las personas pueden impugnar un encierro ilegal.

NhPR dice que en vez de estar en una "prisión de un acre", Happy debería ser movida a un santuario espacioso.

¿Por qué en Nueva York analizan si la elefanta Happy podría tener el estatus de persona y ser liberada del zoológico del Bronx?

Según la organización, Happy se convirtió en el 2005 en la primera elefanta en pasar una prueba de indicador de autoconciencia, cuando tocó repetidamente una "x" blanca en su frente mientras se miraba frente a un gran espejo.

"Ella tiene interés en ejercer sus opciones y decidir con quién quiere estar, a dónde ir, qué hacer y qué comer. Y el zoológico le prohíbe tomar cualquiera de esas decisiones por sí misma", expresó la abogada de NhPR, Monica Miller a AP.

El zoológico teme que si NhPR gana este caso, los derechos no humanos podrían abrir la puerta a más acciones legales en nombre de los animales, incluidas las mascotas y otras especies en los zoológicos.

Jonathan Hernández

Reportero de espectáculos y cultura. Disfruto de leer, escribir, ver series y caminar con mi perro. Amo la comida y cultura de mi tierra. jhernandez@lanoticia.com