A lo largo de los años se han registrado múltiples casos de éxito entre inmigrantes que han probado suerte en el estado de Carolina del Norte.

Uno de ellos es Juan Castro, un hombre de origen latino que se aprovechó del programa ‘Carolina Covenant’ para tener la oportunidad de estudiar en la UNC-Chapel Hill.

En su tiempo como estudiante de secundaria, Castro reconoció que “viniendo de un hogar de inmigrantes, era baja la posibilidad de convertirme en un universitario”.

“Todo cambió cuando vine a Carolina, aquí me sentí como en casa”, manifestó.

Ser parte de los beneficiados por el programa Carolina Covenant le permitió asegurarse parte de su futuro.

“Tener el Pacto de Carolina me ha empoderado para buscar todas estas diferentes oportunidades en UNC", aseguró.

Castro se especializó en psicología y sociología, además de recibir una beca de investigación de Carolina y fue nombrado académico en los Centros para el Control de Enfermedades.

De igual forma ganó un premio Renwick Scholar Academic Achievement Award.

Posteriormente, se desempeñó como presidente de la organización estudiantil ‘Mi Pueblo’, enfocada para los latinos en el estado.

Actualmente es presidente de la clase senior y miembro del Carolina Latinx Center.

"Estoy muy agradecido con Carolina Covenant porque me ayudó a entrar y disfrutar de Carolina sin tener que luchar para pagar la matrícula, la comida y la vivienda", mencionó.

Juan reconoció que su paso por la UNC-Chapel Hill le dio las bases para tratar de ayudar a la comunidad.

“Quiero perseguir las cosas que son importantes para mí, pero también saber que el asiento que tomo abre un asiento para un estudiante como lo fui yo”, puntualizó.

MÁS NOTICIAS RELACIONADAS:

Polémica en Charlotte por bandera del movimiento 'Blue Lives Matter' en homenaje a oficial latino fallecido

Los Jets, el primer equipo latino campeón de Carolina del Norte: "Lucharon con una barrera cultural"

Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

Deja un comentario