La explosión de una de las plantas donde se trataban productos radioactivos en Chernobyl es una de las mayores tragedias del mundo, no sólo por las muertes de personas, el impacto ambiental, sino las consecuencias que traería a la postre.

La explosión nuclear expuso a millones de personas a contaminantes radiactivos y sus efectos en la salud aún interesan a la comunidad científica, ay que no se conocen los alcances que tendría sobre la vida en la tierra.

La principal preocupación de la comunidad científica era qué tan devastadores serían los efectos radioactivos en las siguientes generaciones, sin embargo, un informe asegura que son mínimos.

Aseguran que efectos de radiación en Chernobyl no pasaron a la siguiente generación

El estudio analizó los genomas completos de 130 personas nacidas entre 1987 y 2002, y los de 105 parejas, no encontró pruebas de que la exposición a la radiación ionizante de los padres diera lugar a nuevos cambios genéticos que se transmitieran a los hijos. 

“Estos resultados son muy tranquilizadores para las personas que vivían en Fukushima en el momento del accidente en 2011. Se sabe -resume el investigador Stephen J. Chanock- que las dosis de radiación en Japón fueron menores que las registradas en Chernóbil”, dice el estudio.

¿Quién avala este estudio?

La revista Science publicó este estudio junto a otro que documenta los cambios genéticos en los tumores de las personas que desarrollaron cáncer de tiroides, luego de la radiación liberada por el accidente nuclear del 26 de abril de 1986 en el norte de Ucrania. 

Los estudios están avalados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En el primer estudio, se verificó si la exposición a la radiación dio lugar a cambios genéticos que puedan transmitirse de padres a hijos, esto fue sugerido por observaciones a animales que había mutado genéticamente por la radiación.

Además, se analizaron los genomas completos de 130 personas y de sus 105 progenitores; uno o ambos habían sido trabajadores que ayudaron en la limpieza del accidente o habían sido evacuados por vivir cerca del accidente.

Cada progenitor fue evaluado por su exposición prolongada a las radiaciones ionizantes -con variación en las dosis-, que podría haberse producido por el consumo de leche contaminada (de vacas que pastaron en prados contaminados por la lluvia radiactiva).

Se analizaron los genomas de las primeras generaciones tras el accidente de Chernobyl

Los investigadores analizaron los genomas de los hijos adultos en busca de un aumento de un tipo particular de cambio genético heredado, conocido como mutaciones de novo. 

“Para la gama de exposiciones a la radiación experimentada por los padres, no hubo evidencia de un aumento en el número o los tipos de mutaciones de novo en sus hijos nacidos entre 46 semanas y 15 años después del accidente”, concluye el trabajo. 

“Los resultados sugieren que la exposición a la radiación ionizante del accidente tuvo un impacto mínimo, si es que lo tuvo, en la salud de la generación siguiente”, explica el documento.

Aún falta probar los cambios genéticos en tiroides de algunos pacientes

Por otra parte, en en el segundo estudio, se perfilaron los cambios genéticos en cánceres de tiroides que desarrollaron 359 personas expuestas, de niños o en el útero, a la radiación y en 81 personas no expuestas nacidas más de nueve meses después del accidente.

El aumento del riesgo de cáncer de tiroides ha sido uno de los efectos adversos más importantes observados tras el desastre.

Emmanuel Gutiérrez

Lic. Comunicación Social. Amante del periodismo, redes sociales, música, techno, deportes y videojuegos. La comunicación es el primer paso para llegar a un acuerdo. egutierrez@lanoticia.com

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