Durante las festividades es muy común que tengamos la preocupación sobre nuestro patrón alimentario. En nuestra cultura latina, la comida es parte central de las celebraciones con familia y amistades. Algunas veces pensamos que, para evitar los excesos, debo de dejar de comer todo el día porque en la fiesta vamos a comer más de lo usual.

La culpa y arrepentimiento sobre lo que hemos comido termina en promesas de dietas de fin de año. Esta relación de amor y odio con la comida, se vuelve un ciclo vicioso que no es saludable para nuestra salud física y emocional.

¿Será posible disfrutar de las celebraciones y mantener un patrón de alimentación saludable? La regla de oro es balance.

Recomendaciones para mantener un balance

  • No dejes de comer durante el día de la actividad para tener más espacio para la comida de la festividad, porque estarás con mucha hambre y es más probable que comas en exceso.
  • Antes de servirte el plato de comida, da una ronda para ver los alimentos que hay disponibles y decide cuánta variedad de alimentos vas a seleccionar. Procura servirte porciones más pequeñas si tu selección de alimentos es múltiple.
  • Evita hacer más de una ronda de selección de alimentos. Un solo viaje para seleccionar los alimentos que vas a comer es suficiente.
  • Si surge la tentación de comer por segunda vez, haz un alto y pregúntate si todavía tienes hambre o si estás satisfecho. Esta pausa te ayudará a pensar antes de seguir comiendo de forma compulsiva.
  • Abandona la zona de alimentos una vez hayas terminado de comer. Procura moverte a otros espacios en los que puedas compartir con la familia y amistades de otros modos que no sea comiendo.
  • Evita comer para calmar tus emociones. Las emociones se expresan por medio de la palabra y no a través de la comida.
  • Recuerda que el objetivo principal de la actividad es compartir.

En busca de equilibrio

Aunque es normal que durante las festividades tengamos la tendencia a comer un poco más de lo usual, lo importante es estar consciente de que tenemos que mantener un patrón de alimentación regular con seis pequeñas comidas. También, es importante integrar actividad física para ayudar a mantener el metabolismo activo.

Actualmente vivimos en una sociedad que promueve las dietas, sin embargo, realizar dietas no es recomendable porque promueve una mentalidad de extremos (ej. todo o nada, bueno o malo). Usualmente aquellos alimentos que nos prohibimos son aquellos que más nos gustan, por lo que creamos un ambiente de batalla entre lo quiero y lo que debo comer.

Recuerda que no hay alimentos malos o buenos, todo alimento se puede comer, siempre y cuando lo hagamos con las porciones y frecuencia adecuada. No dejemos que una batalla por la comida nos quite la alegría y la posibilidad de aprovechar las festividades para compartir con nuestros seres queridos. ¡Deseándoles unas festividades en armonía, balance y paz! Para mayor información pueden llamar al 984-974-3795.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D. Psicóloga Clínica e Investigadora Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Departamento de Psiquiatría

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