Con el frío, algunos hábitos alimenticios se modifican y las ganas de ir al gimnasio o de salir a correr se evaporan. Sin embargo, no engordar en invierno es posible. Debemos recordar que las verduras existen y a pesar de que las ensaladas frías se alejan de la mesa, ésta no es la única forma de incorporarlas a la dieta. Podemos preparar verduras asadas, al vapor, en budines, soufflés o en sopas.

Utilizar la sopa como primer plato y beberla antes de comer reduce el apetito y permite disminuir las calorías ingeridas en el resto de la comida.

La sopa

Adorada por unos y aborrecida por otros, la sopa es uno de los platos tradicionales de la cocina latinoamericana, y como tal, son muchos los mitos que se tejen en torno a esta mezcla de agua con varios ingredientes que cocinamos y sazonamos para poner en la mesa.

Muchas personas, de hecho, prefieren tomar sopa en lugar de consumir un plato balanceado con carne, arroz y verdura, decisión que según los expertos en nutrición no es siempre la más acertada.

Depende de la sopa

En el mundo de las sopas, no todo lo que brilla es oro. Si las sopas tienen como base carbohidratos (papa o yuca), su valor calórico será alto y no se recomienda para bajar de peso. Por eso los expertos recomiendan su consumo moderado, y adicionarle verduras y proteínas.

De otro lado, la cocción prolongada y las altas temperaturas hacen que los ingredientes de la sopa pierdan sus propiedades. De ahí que sea recomendable consumir los vegetales crudos o al vapor (cocinados por no más de cinco minutos) en lugar de hervirlos durante horas.

Muchos creen además que a la hora de la cena o del almuerzo basta con un plato de sopa. Lo cierto es que cuando esta no es balanceada hay que complementarla con un plato fuerte que incluya verduras y proteínas, y no más carbohidratos.

En el caso contrario, cuando la sopa es de verduras, para que sea muy completa y no engorde es necesario que tenga una fuente de proteína (carne, frijoles) y una cantidad moderada de carbohidratos.

Sopas vs cremas

Generalmente las cremas tienen más calorías que las sopas debido a que se le incorporan ingredientes como mantequilla o crema de leche. Usted puede reemplazar la crema por leche semi-descremada, y la mantequilla por margarina vegetal, moderadamente.

En cuanto a las sopas instantáneas o sopas en la lata tómese el tiempo para leer las etiquetas. Algunas tienen muchas calorías escondidas, y la mayoría tiene demasiada sal (sodio).

Recomendaciones

  • Si no está seguro de si puede o no consumir sopas, debe ir a un médico nutricionista. Este profesional lo asesorará sobre su estado de salud y la clase de alimentos que puede o no comer.
  • Para evitar que las sopas presenten altos niveles de grasa sin sacrificar el sabor y la proteína de la carne, recomiendan meter los huesos o la carne al horno antes de incluirlos en el caldo. Así se extraerá la mayor cantidad de grasa.
  • Un caldo es el zumo resultante de la cocción de verduras o carne en agua y sal. La sopa es la combinación de este caldo con ingredientes como fideos, legumbres, papas, etc.
  • Tenga en cuenta que el caldo se puede conservar en el congelador hasta por tres meses, pero las sopas no por la pronta descomposición de los ingredientes.
  • Para conservar un caldo hay que dejarlo enfriar fuera de la nevera y luego retirar la capa de grasa que aparece en la superficie. Si no se hace esto, adquiere un sabor rancio.
  • Un truco para que pueda sentirse más lleno es licuar la sopa. Cuando consumimos un alimento espeso, tenemos la tendencia a sentirnos llenos por más tiempo.
Tabla de Kilo Calorías en 250 ml (una taza)
Sopa de lentejas 68 Kcal
Sopa de verduras 72 Kcal
Crema de apio (con leche semi-descremada) 70 Kcal
Crema de espárragos (con leche semi-descremada) 73 Kcal
Sopa de tomate 88 Kcal
Crema de espárragos 159 Kcal
Crema de brócoli 165 Kcal
Crema de calabaza 168 Kcal
Sopa de cebolla 173 Kcal
Caldo de pollo 215 Kcal
Crema de champiñones 216 Kcal
Caldo de carne de vaca 373 Kcal

 

Leave a comment