Los conflictos geopolíticos a veces trascienden a otros ámbitos como el deporte. En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el judoca argelino, Fethi Nourine, se negó a combatir contra el israelí, Tohar Butbul, en apoyo a la causa palestina.

Fethi Nourine, número 31 en el ranking mundial, se retiró de la categoría de los 73 kilogramos.

Nourine, de 30 años, comentó a medios argelinos que prefería apoyar a Palestina antes de competir contra Butbul en las Olimpiadas. El caso llamó aún más la atención por una curiosidad: Fethi no iba a enfrentar a Tohar en la primera ronda, sino hasta la segunda en caso de derrotar al judoca sudanés, Mohamed Abdalrasool, quien clasificó tras la renuncia del argelino.

“Trabajamos mucho para alcanzar los Juegos, y la noticia fue un shock, un trueno. La causa palestina es más grande que todo esto”, comentó Nourine, quien reafirmó su decisión al decir que no quería “ensuciarse las manos” luchando contra Butbul.

Amar Ben Yaklif, entrenador de Fethi Nourine, respaldó la decisión de su pupilo.

“No tuvimos suerte en el sorteo. Nos tocó un rival israelí y es por eso por lo que nos teníamos que retirar. Hicimos lo correcto”, dijo Yaklif.

Lamentablemente, no es la primera vez que los ideales políticos de Nourine lo privan de una competencia. En el Mundial de Judo de 2019, Fethi también se negó a pelear ante Tohar Butbul.

Algunos países árabes como Argelia, Irán o Egipto, no mantienen relaciones diplomáticas con Israel debido a que consideran que invade territorio palestino, razón por la que sus competidores se niegan a enfrentarse contra israelíes.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

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