La pandemia por coronavirus ocasionó diferentes cambios en la forma de brindar servicios en la vida cotidiana, situación que lanzó a la fama a Eros, un perro labrador que trabaja como repartidor en el mercado de El Porvenir en Medellín, Colombia.

Eros, labrador chocolate de 8 años, reparte a diario frutas y verduras por las calles del barrio de Tulipanes con ayuda de su canasta de paja que lleva en el hocico.

El servicial can no recibe una remuneración económica, pero los clientes satisfechos, lo recompensan con algún bocadillo, agua, algún juego o caricias.

“Nos ayuda con lo del distanciamiento social. A la gente le gusta mucho cuando le mandamos el perro”, aseguró su dueña, María Natividad Botero.

Pero la historia de Eros pudo no haber sido contada, ya que María Botero reconoció que no quería en un principio al peludo repartidor, pero cedió después de la insistencia de uno de sus hijos en tener una mascota.

Eros lleva una cesta de pan del mercado El Porvenir a un de los clientes en un barrio de Medellín, Colombia. (Foto: AP)

Una oportunidad le bastó a Eros para ganarse el corazón de María y el resto de la familia. Cuando el mercado fue abierto en 2106, el famoso perro aprendió el negocio gracias a que acompañaba a los hijos de Botero a realizar las entregas.

Eros recuerda los nombres de sus clientes

Eros, de 8 años, no sabe de calles y números, pero recuerda perfectamente a los clientes que lo han hecho feliz con algún premio por su apreciable trabajo.

“Se sabe los nombres de cinco o seis clientes. Yo mando la orden en la canasta con un recibo, y me pagan por transferencia bancaria”, declaró María.

Sin saberlo, Eros le hace un bien a su comunidad, debido a que por el aumento de casos de coronavirius en Colombia, las autoridades han hecho más rigurosos los protocolos de seguridad, enfatizando en el distanciamiento social y limitando el número de días a la semana en que la gente puede salir de compras.

El querido perro forma parte de un grupo de repartidores del mercado El Porvenir; trabajo que se ha popularizado en la contingencia por COVID-19.

“Es un glotón a la hora de comer. No se va de la casa hasta que le den comida”, agregó Botero.

 

AP

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

Leave a comment