Empresas latinas enviadas al final de la fila para préstamos PPP del gobierno
Muchas empresas latinas presentaron solicitudes a varios bancos al principio del programa PPP y fueron rechazadas, ignoradas o rezagadas.

Miles de pequeñas empresas latinas fueron enviadas al final de la fila en el programa de préstamos de alivio por el coronavirus del gobierno PPP, al igual que otras minorías, debido a que muchas luchaban por encontrar bancos que aceptaran sus solicitudes o estaban en desventaja por los términos del programa.

Datos del Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP) publicados el 1ro de diciembre y analizados por The Associated Press muestran que muchos propietarios de minorías desesperados por un préstamo de alivio no lo recibieron nada sino hasta las últimas semanas del plazo de PPP, mientras que muchos más propietarios de negocios anglosajones pudieron obtener préstamos antes en el programa.

Préstamos PPP

El programa PPP comenzó el 3 de abril y finalizó el 8 de agosto. Otorgó 5.2 millones de préstamos por un valor de $525,000 millones, ayudó a muchas empresas a mantenerse a flote durante un período en el que las medidas gubernamentales para controlar el coronavirus obligaron a muchos negocios a cerrar sus puertas u operar a una capacidad limitada.

El Congreso aprobó una tercera ronda de préstamos PPP por valor de $284,000 millones. Si bien las empresas que no obtuvieron préstamos anteriormente tienen otra oportunidad de ayuda, según un borrador de la legislación, las empresas afectadas por el brote del coronavirus serán elegibles para un segundo préstamo.

Empresas latinas ignoradas por los bancos PPP

La primera ronda del programa vio una demanda abrumadora y la Oficina de Pequeñas Empresas (SBA) aprobó $349,000 millones en préstamos en solo dos semanas. Sin embargo, muchas empresas propiedad de minorías presentaron solicitudes a varios bancos al principio del programa y fueron rechazadas; mientras que otras no consiguieron que los bancos respondieran a sus solicitudes y consultas.

Los datos de préstamos analizados según códigos postales, encontraron que en esa primera ronda de financiamiento, se aprobaron seis préstamos por cada 1,000 personas que viven en el 20 % de los códigos postales con la mayor proporción de residentes anglosajones; casi el doble de la tasa de préstamos aprobados para personas que viven en el 20 % de los códigos postales con menor proporción de anglosajones.

Ese patrón se revirtió durante las últimas cuatro semanas de la segunda ronda, en parte porque los bancos respondieron a las críticas facilitando la solicitud de un préstamo.

Durante todo el curso del programa, la cantidad de préstamos aprobados creció y se igualó en 14 préstamos por cada 1,000 residentes. Aún así, los propietarios de minorías se mantuvieron esperando mientras sus empresas estaban en peligro.

Cifras duras de obtener

Datos recientes de la SBA proporcionaron una mirada más profunda a las empresas que recibieron préstamos que los datos publicados el 6 de julio. Los datos anteriores solo proporcionaron detalles limitados sobre préstamos de menos de $150,000.

El gobierno inicialmente se negó a divulgar más información sobre esos prestatarios, citando preocupaciones sobre la privacidad. La AP y otras organizaciones de noticias demandaron con éxito bajo la Ley de Libertad de Información para hacer públicos los datos sobre todos los préstamos de PPP; lo que llevó a la última publicación.

Shannon Giles vocera de la SBA dijo que $133,000 millones, o el 25 %, de los fondos de PPP se habían destinado a empresas en áreas económicamente desfavorecidas conocidas como zonas comerciales históricamente infrautilizadas, y el 27 % se destinó a vecindarios de ingresos bajos y moderados.

Nueva ronda de préstamos

El proyecto de ley que el presidente Donald Trump promulgó el 27 de diciembre establece que se reservarán $15,000 millones para bancos comunitarios; instituciones financieras propiedad de minorías e instituciones financieras de desarrollo comunitario; prestamistas no bancarios que tienen como objetivo obtener fondos para comunidades desatendidas.

El análisis de AP muestra que los restaurantes afectados por el brote del virus obtuvieron la mayor cantidad de préstamos en la primera ronda, pero fueron seguidos por empresas en dos profesiones de altos ingresos: bufetes de abogados y consultorios médicos. Cuando terminó la primera ronda, millones de pequeñas empresas se quedaron esperando.

Prioridad a empresas grandes

Las disparidades del programa fueron evidentes desde el principio. Un análisis de AP de la publicación de datos inicial encontró que algunos de los bancos más grandes del país habían procesado primero préstamos más grandes.

Eso incluyó préstamos a empresas conocidas y bien financiadas, como Shake Shack, Ruth's Chris Steakhouse y Los Angeles Lakers. Muchos han devuelto el dinero.

Micro empresas y contratistas relegados

Además, los términos del programa ayudaron a excluir a las empresas propiedad de minorías. Un objetivo principal de los préstamos era permitir que los propietarios siguieran pagando a los empleados que, de otro modo, estarían desempleados. Por lo tanto, las empresas que no son empleadores de varias personas, o las empresas que tienen propietarios pero ningún otro personal no pudieron presentar una solicitud sino hasta una semana después de que comenzara el programa.

Bancos prefirieron a sus clientes

Las empresas propiedad de minorías y otras empresas muy pequeñas también se quedaron fuera al principio; porque algunos bancos se negaron a procesar solicitudes que no provenían de clientes bien establecidos con múltiples cuentas, según el análisis de AP.

Muchos de esos bancos terminaron esa práctica después de ser criticados públicamente. La SBA, que inicialmente tenía más de 3,000 prestamistas en el programa; finalmente atrajo a 2,000 bancos; y a prestamistas no bancarios y prestamistas en línea; lo que ayudó a que se aprobaran más solicitudes de minorías a medida que avanzaba PPP.

“Muchas de nuestras empresas propiedad de latinos en la primera ronda nunca recibieron respuesta de sus bancos o fueron rechazadas; tuvieron que esperar hasta la segunda ronda; y muchos tuvieron que dejar sus bancos e ir a un prestamista comunitario o una agencia sin fines de lucro dirigida por minorías”; aseguró Ramiro Cavazos, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos.

Esta nota se elaboró con información de la AP.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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