Estados Unidos se enfrenta a la peor inflación en más de 40 años, con una tasa del 9.1 % registrada en junio. Actualmente, se encuentra en 8.5 %, seis décimas menos, según los datos publicados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Se trata de una crisis con varias causantes que van desde la pandemia COVID-19, hasta la guerra entre Rusia y Ucrania, además de la escasez de mano de obra.  

Fue en marzo de 1980, cuando la inflación en el país alcanzó el 14.8 % y ocho años después, en 1988, llegó a estar en el 8.8 %, que es la cifra más alta hasta la que se presentó en junio.

Si bien, la inflación está afectando a todo el país, hay algunos estados donde crece más rápidamente que en otros.

En Carolina del Norte, los precios de alimentos, gasolina, energéticos y la vivienda se han incrementado sustancialmente. Sin embargo, el director financiero de la Charlotte Regional Business Alliance (Alianza CLT), Joaquín Soria, destacó hace unos días para La Noticia que no todo es negativo en la región.

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Y es que, la tasa de desempleo bajó y se mantuvo una tasa de 3.4 %, el nivel más bajo desde 1999. Esa cifra es inferior al 3.6 % que se registra en promedio a nivel nacional.

Por su parte, los propietarios de negocios están viéndose obligados a subir el precio de sus productos ante los aumentos provocados por la inflación. Otros más han tenido que cerrar como producto de la crisis económica que dejó la COVID-19.

Mientras que los precios de algunos productos químicos han subido en los últimos meses a más del doble.

"No se puede mantener el precio igual. Si la gente no entiende eso, hay que ganarse a los clientes correctos que sí lo entiendan", comentó Jonathan Tillery a Spectrum News, dueño de un negocio de servicio detallado para automóviles exóticos.

Preocupa el nuevo ciclo escolar

Otro de los principales problemas que afectan a los padres de familia es el incremento en el costo de la educación de los niños.

Con el regreso a clases a la vuelta de la esquina, los padres luchan para costear los gastos de un nuevo curso escolar.

“Los padres de familia ya está luchando por llegar a fin de mes, pero los aumentos en el alquiler, la comida y la gasolina lo está haciendo imposible”, comentó la directora ejecutiva de Pineville Neighbors Place, Jane Shutt, a The Charlotte Observer.

Aunque hay diversas organizaciones que lanzan campañas para ayudar a los padres de familia en el regreso a clases, el esfuerzo no alcanza para la cantidad de estudiantes de bajos recursos en el estado.

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Una encuesta de Deloitte, señaló que más de uno de cada tres habitantes de Carolina del Norte planean gastar más en útiles escolares este año en comparación con los anteriores.

De acuerdo a la Federación Nacional de Minoristas, el gasto esperado para el regreso a clases este año asciende a $864 por hogar en Estados Unidos, es decir un 24 % más alto del registrado antes de la pandemia.

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Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...