“La mente del hombre es limitada y por eso necesita a las mujeres. Debería someterse a ellas”. Es lo que pensaba William Moulton Marston, un muy poco convencional profesor universitario de Psicología que terminaría creando en los años cuarenta uno de los personajes más icónicos de la cultura popular, símbolo del feminismo y del activismo social y político.

¿Quién creó a Wonder Woman?

¿Qué mente fue capaz de inventarse a una superheroína de sus características, valiente, inteligente, bella y musculada, que en todas sus aventuras sufría torturas, secuestros y que siempre acababa atada con cadenas en algún inhóspito lugar del planeta? Fue el controvertido William Moulton Marston, nacido en 1893 en el seno de una familia aristocrática de Boston. Se doctoró en Psicología en la Universidad de Harvard en 1921 y dicen de él que tenía muchas contradicciones: estaba obsesionado con la verdad y con destapar los secretos de la gente, de hecho, es el inventor del detector de mentiras, pero, al mismo tiempo, engañó a todo el mundo con una amante de la que decía que era su cuñada. Era un reconocido feminista y escribió una tesis en la que aseguraba que las mujeres eran mentalmente más fuertes y resistentes que los hombres, aunque, a la vez, argumentaba que eran más felices siendo sumisas. El tema de la sumisión fue recurrente en su vida y prueba de ello es que en un cuestionario que les planteaba a sus alumnos de psicología en la universidad les preguntaba si preferirían ser unos amos infelices o unos esclavos felices.

Marston se casó en 1915 con la abogada Elizabeth Holloway y, en 1925, cuando se enamoró de una de sus alumnas, Olive Byrne, le dijo a su esposa que o la joven se mudaba a vivir con ellos o él la dejaría. Elizabeth aceptó aquella relación poliamorosa y. Se cuenta que William, en secreto, también contrajo matrimonio con Olive y que fue la joven quien inspiró el personaje de Wonder Woman, aunque su creador siempre dijo que lo único que “utilizó” de ella en la ficción fueron los brazaletes que siempre solía llevar.

Entre 1928 y 1933, Elizabeth y Olive dieron a luz dos hijos; y todos, los cuatro niños, la esposa, la amante y William vivían juntos como una gran familia. Eso sí, a los hijos de Olive les maquillaron un poco la realidad al decirles que su padre había fallecido y, de hecho, no descubrieron la verdad (que Marston era su padre) hasta que en 1963, Elizabeth les explicó la historia de su singular familia. Incluso se dice que, aparte de sus dos esposas, tuvo otra amante: Marjorie Wilkes Huntley, una colaboradora que pasaba a tinta las historietas de Wonder Woman.

La facilidad de esta familia alternativa y poliamorosa de vivir entre contradicciones y mentiras era sorprendente y, más teniendo en cuenta que Marston pasó a la historia como el padre del polígrafo. Entre otras anécdotas, hay que mencionar que Olive, durante la década de los 30, colaboró con la revista Family Circle, en la que escribía dando consejos a las amas de casa acerca de cómo construir un hogar conservador y tradicional, mientras ella tenía una vida que la mayoría de sus lectoras y de la sociedad en general tacharían de inmoral.

La Noticia Redacción

Redacción la Noticia

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