Influencia de los prejuicios en el racismo

La mente está llena de prejuicios que influencian acciones discriminatorias como el racismo. Las personas tenemos el derecho inalienable de recibir respeto, trato humano y en igualdad de condiciones para todos.

El psicólogo y psicopedagogo estadounidense Gordon Allport definió los prejuicios como una etiquetación negativa basada en creencias propias o aprendidas. Esto significa que no solo se forman por la experiencia sino además a través de terceros, por la educación o la familia.

Características de los prejuicios

Los prejuicios no deberían ser malos puesto que además de ser inconscientes, ellos ayudan a categorizar. Sin embargo, históricamente se basan en juicios peyorativos que califican y generalizan de forma negativa a las personas según raza, creencia, sexo o nacionalidad.

Por efecto de los prejuicios se etiqueta a los latinos, a los europeos, a los asiáticos, a los hombres, a las mujeres, a los ricos, a los pobres, a los homosexuales, a los blancos, a los negros, a los católicos, etc.

Expresión del racismo

El racismo viene dado por la consideración de que algunas razas son superiores a otras. No es un tabú mencionar que los hechos cotidianos demuestran cómo el color de piel nos marca con características que no necesariamente poseemos, pero así hemos sido etiquetados.

Lastimosamente los prejuicios, muchas veces formados por desconocimiento, el odio o la indiferencia nos convierten en personas capaces de dañar a los demás sin darnos cuenta o con premeditación.

Comportamientos inducidos

Nuestro comportamiento está dirigido por las valoraciones previas de las personas que son diferentes a nosotros. Es allí donde se da la discriminación por el color de las personas cuando tenemos prejuicios que convertimos en racismo.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos hizo una Declaración sobre la raza y los prejuicios raciales. En ella se establece que todos los individuos y los grupos tienen derecho a ser diferentes, a considerarse y ser considerados como tales. Sin embargo, la diversidad de las formas de vida y el derecho a la diferencia no pueden en ningún caso servir de pretexto a los prejuicios raciales; no pueden legitimar ni en derecho ni de hecho ninguna práctica discriminatoria.

La cultura debe ser inclusiva. Tal vez es imposible tener esperanza de que eso ocurra en corto plazo, puede que nunca. Pero en cada hogar podemos hacer la diferencia educando con valores, evitando los prejuicios, hablando sobre el racismo y la discriminación.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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