Hay personas que durante el día se hacen el propósito de controlar lo que comen, con un cierto nivel de éxito, pero tan pronto llega la noche, el impulso de comer es muy grande y terminan comiendo alimentos que evitaron durante el día. ¿Por qué sucede esto? Hay varias posibles explicaciones para esta situación.

Si no estás comiendo con la frecuencia y las porciones adecuadas, lo más normal y natural es que al final del día no pueda controlar la sensación de hambre y sientas el impulso de comer durante la noche.

Otra posible explicación es el aburrimiento o ansiedad. A veces la comida se convierte en nuestra manera de manejar el aburrimiento, la soledad, tristeza o ansiedad.

¿Qué hacer para controlar las comidas nocturnas?

• Comer de forma balanceada y saludable durante el día.
• Planificar las comidas que estaremos haciendo durante el día.
• Realizar actividades físicas que puedan ayudar a bajar los niveles de ansiedad.
• Evitar comer para entretenernos buscando otras actividades de disfrute.
• Realizar las comidas sentados en la mesa.
• Evitar comer cuando hacemos otras actividades como ver televisión o cuando estamos en la cama.

Pequeñas comidas

Para una alimentación saludable necesitamos hacer 3 pequeñas comidas y 3 pequeñas meriendas, con un espacio de 3 a 4 horas entre cada comida. El consumo de 6 a 8 vasos de agua diaria también complementa una buena alimentación.
Pero, ¿qué ventaja tiene el hacer 6 pequeñas comidas? En primer lugar, ayuda a que el metabolismo de tu cuerpo se mantenga activo, lo que puede ayudar a mantener un peso adecuado.
En segundo lugar, la sensación de hambre se reduce, lo cual te puede ayudar a comer porciones de comida más adecuadas.
En tercer lugar, puede ayudar a mantener en equilibrio los niveles de glucosa o azúcar en la sangre. Es importante recalcar, que estamos hablando de pequeñas porciones a través de las 6 comidas. Una consulta con una nutricionista puede ayudarte a diseñar un plan alimentario que sea adecuado para tu condición física.

Tome las cosas con calma

Por otro lado, es importante aprender a comer de una manera más consciente. En el afán de vida, hemos aprendido a realizar varias tareas al mismo tiempo. Esto no es saludable para nuestro sistema porque acumulamos más estrés y ansiedad y no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Hay que aprender a reducir la velocidad con la que queremos vivir la vida. Es recomendable que separemos el tiempo y el espacio para comer con calma y disfrutar los alimentos.

Este proceso le ayudará a estar más atentos a los mensajes que nos envía el cuerpo sobre hambre y saciedad, ayudándote a parar de comer cuando tu cuerpo este satisfecho. Para mayor información pueden llamar al 984-974-3795.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.
Psicóloga Clínica e Investigadora
Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill
Departamento de Psiquiatría
984-974-3795

Mae Lynn Reyes-Rodríguez

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D. Psicóloga Clínica e Investigadora Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Departamento de Psiquiatría

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