Alimentación intuitiva: ¿Qué es y cómo ver resultados?
Este tipo de alimentación ayuda a dejar las dietas y a empezar a vivir lejos de la obsesión de la comida.

La alimentación intuitiva es una forma de comer basada en escuchar al cuerpo para que éste dicte las señales de hambre y de satisfacción. Este estilo de alimentación promueve una manera más saludable de comer y rechaza la cultura de dietas restrictivas

Lo que caracteriza a la alimentación intuitiva es que no es una dieta como tal. No se tienen que contar las calorías ni se prohiben los alimentos. Tampoco se trata de llevar un menú particular ni se miden las porciones. 

Para que funcione se deben de escuchar las señales internas del organismo, como es el hambre y la saciedad. Al comer de esta manera, se evita satanizar a ciertos alimentos como los carbohidratos y tampoco se recomienda comer cada cierto número de horas, como se hace en algunos planes de alimentación.  

La alimentación intuitiva ha ayudado a muchas personas a manejar su peso sin necesidad de hacer dietas, aseguran Ebelyn Tribole y Elyse Resch. Las nutricionistas certificadas han creado un programa que ayuda a las personas a cambiar sus hábitos alimenticios.

Los principios básicos de la alimentación intuitiva

Este tipo de alimentación “ayuda a dejar las dietas y a empezar a vivir lejos de la obsesión de la comida, del peso y de la imagen corporal”, aseguran Tribole y Resch. 

  • Deje la mentalidad de la dieta: Aprenda a confiar en su cuerpo y deje las dietas restrictivas que sólo provocan atracones más adelante.
  • Coma sólo cuando tenga hambre: Mantenga su cuerpo alimentado biológicamente y sólo coma cuando sienta hambre física.
  • Elimine el concepto de alimentos buenos y malos:  Coma lo que te satisfaga y le haga sentir saludable. Cuanto más restrinja los alimentos que realmente prefiere comer, más probabilidades tendrá de darse atracones con estos mismos alimentos.
  • Escuche las señales físicas de plenitud: Ponga atención en las señales que su cuerpo le envíe cuando está satisfecho y tome la decisión de dejar de comer.
  • No use la comida para curar sus sentimientos: Aunque la comida puede reconfortarlo, esto siempre es momentáneo. La comida no le ayudará a resolver sus problemas ni los sentimientos negativos que experimente. En todo caso, comer por hambre emocional solo lo hará sentir peor.
  • Ame su cuerpo: Éste es único. Deje de abusar de su cuerpo con dietas, ropa ajustada, ejercicio extenuante y otros autocastigos.
  •  Trate a su cuerpo con dignidad: aliméntelo cuando tenga hambre, descanse cuando esté cansado, vístalo con ropa cómoda y muévalo suavemente.
Paulina Martinez

Paulina Martinez

Escritora de profesión y vocación. Especialista en temas de estilo de vida, blogger y amante de los viajes. pmartinez@lanoticia.com

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