En menos de tres años, el equipo de seguridad de tránsito de la Oficina del Alguacil del Condado de Union (SAFE) registró el 26 de julio su multa número 1,000 en contra de personas que conducen bajo la influencia del alcohol.

La unidad, dirigida por el sargento Jonathan Philemon y cuatro oficiales, está en su tercer año de operaciones, financiada por una subvención del Programa de Seguridad Vial del Gobernador, entregada en octubre del 2015.

El número de cargos por DWI presentados por la unidad de cinco personas ha seguido aumentando durante los primeros tres años. El sargento Philemon atribuye el aumento a una serie de factores, incluido un mayor volumen de tránsito en las carreteras del condado de Union, así como el nivel de experiencia de los oficiales asignados a la unidad para reconocer los síntomas de un conductor intoxicado.

Además, la unidad se ha vuelto más eficiente al completar los informes requeridos, lo que permite a los oficiales pasar más tiempo en la carretera y menos tiempo procesando a los detenidos y haciendo los trámites.

Adicionalmente el sargento Philemon aseguró que están viendo un aumento en el número de cargos de DWI atribuidos a conductores afectados por uso de marihuana, opiáceos, y ocasionalmente, una combinación de alcohol y narcóticos.

El alguacil Eddie Cathey declaró: La unidad SAFE ha hecho un gran trabajo para reducir la conducción peligrosa en las carreteras del condado. Es importante que las personas sepan que tenemos cero tolerancia para los conductores intoxicados”.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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