Mantener un cutis sano requiere conocer los tipos de piel para escoger las mejores rutinas de cuidado. Asimismo, los productos de uso diario tienen que ir acorde con esas características.

A medida que envejecemos la piel se torna más seca; es por ello que debemos protegerla desde jóvenes. Aprender a conocer el tipo de piel nos ayuda a cuidarla mejor por más tiempo. 

Existen cuatro tipos de piel con diferentes características. El tipo de piel viene dada por genética, pero diferentes factores externos también influyen en sus cambios. También el uso de productos como cremas y maquillajes no apropiados a las necesidades del cutis.

 

Piel normal

Este tipo de piel tiene un equilibrio en cuanto a producción de grasa y sequedad. Se caracteriza por:

  • Poros cerrados y casi imperceptibles.
  • Textura aterciopelada y lisa que hacen lucir la piel tersa y joven.
  • Ausencia de impurezas.
  • Tono color rosado producido por una buena circulación sanguínea.
  • No se irrita ni enrojece con facilidad, es decir es resistente y poco sensible.

Cuidar el cutis normal es sencillo:

  • Uso de protector solar.
  • Eliminar las células muertas con exfoliación semanal.
  • Llevar una alimentación equilibrada.
  • Mantener una hidratación regular.

 

Piel seca

La piel seca produce poca grasa, importante en la retención de humedad. No permite actuar ante los agentes de daño externos. Una piel seca presenta:

  • Porosidad y asperezas.
  • Escamas que muestran la sequedad.
  • Enrojecimiento frecuente.
  • Líneas de expresión tempranas.
  • Tez opaca y manchada.
  • Aspecto cuarteado dependiendo del nivel de sequedad de la piel.
  • Sensibilidad a la temperatura.

 

Los cuidados más recomendados son:

  • Usar aceites, cremas e hidratantes faciales.
  • Exfoliar la piel una vez por semana para eliminar las células muertas.
  • Secar la piel con toques en lugar de frotarla con una toalla.
  • Llevar una dieta correcta.
  • Evitar productos abrasivos a base de alcohol.
  • Hidratarse bien.
  • Evitar tomar sol sin protección.

 

Piel grasa

Tiene una producción elevada de sebo. Se reconoce fácilmente por sus características:

  • Poros muy abiertos.
  • Brillo y humedad notables.
  • Textura irregular al tacto.
  • Presencia de impurezas como espinillas y puntos negros.
  • Es la piel que envejece más lentamente frente a las demás.

Cuidar el cutis graso requiere:

  • Usar gel en lugar de cremas, incluyendo el protector solar. 
  • Controlar el acné.
  • Emplear antibacteriales.
  • Desmaquillar todas las noches para evitar que se tapen los poros.
  • Mantener una rutina de limpieza diaria sin excederse.

 

Piel mixta

Es una piel que se divide en varios tipos de piel. Normalmente la zona T, conformada por la frente, la nariz y el mentón, suele ser grasosa. Las mejillas se dividen entre normal a seca. 

Un efectivo cuidado del rostro mixto pasa por aplicar diferentes estrategias según las áreas:

  • Limpiar el cutis regularmente.
  • Lavar el rostro con agua tibia.
  • Verificar que los productos de uso diario sean para piel mixta.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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