Paulina Porizkova revela cómo el modelaje le enseñó a sentirse avergonzada de sus piernas
"Durante toda mi vida como modelo, me he sentido vagamente avergonzada de mis piernas", revela Porizkova. Imagen: Instagram @paulinaporiskov

Después de sorprender en la portada de Vogue República Checa, Paulina Porizkova, hace fuertes revelaciones. La modelo de 56 años subió una foto en Instagram en donde dice que el modelase le enseñó a sentirse avergonzada de sus piernas. En las atrevidas imágenes Porizkova posa con únicamente ropa interior de encaje, calcetines transparentes y tacones de aguja.

La modelo pública estas fotos un día después de que mostrara su sesión fotográfica para Vogue República Checa. En la foto la supermodelo muestra sus piernas mientras cubre estratégicamente sus pechos desnudos con sus brazos. Además comparte el siguiente mensaje:

″Durante toda mi vida como modelo, me he sentido vagamente avergonzada de mis piernas″, escribe.

“Por supuesto, siempre se me señaló que mis piernas no eran perfectas. Rodillas de querubín (si te concentras solo en la rótula, puedes ver la cara de un querubín) en lugar de las huesudas socialmente requeridas. Mis muslos son un poco más anchos que las caderas (¡se ven terrible en pantalones cortos!) Y la longitud no es particularmente ventajosa en comparación, a la longitud de mi torso. No llamen a Paulina a un comercial de pantimedias”, revela.

Paulina explica en sus redes sociales que los comentarios críticos cómo esos son comunes en la industria del modelaje. También asegura que eso es algo con lo que ella ha estado lidiando durante décadas.

Paulina Porizkova cuenta como al ser modelo, estuvo siempre sometida a la crítica

“Mira, esto es lo que pasa cuando eres modelo. Cada partícula de ti se disecciona y se somete a inspección y se compara con otras ″, señaló. Por supuesto que empiezas a hacerlo tú mismo. Tu trabajo depende de ello. Y, por supuesto, siempre te quedarás corto”, dice la súpermodelo.

Pero a los 56 años, Porizkova está lista a aceptar finalmente sus piernas, aunque están lejos de ser su parte favorita.

″Ni siquiera puedo decir que me gusten, simplemente las acepto como mías y soy feliz con la forma en que funcionan″, dijo. Y luego veo una foto mía como estas de @marietomanova en el número de @vogueczechoslovakia, y pienso, maldita sea. ¿Qué diablos estoy pensando? Mis piernas no tienen nada de malo”.

Paulina Martinez

Escritora de profesión y vocación. Especialista en temas de estilo de vida, blogger y amante de los viajes. pmartinez@lanoticia.com

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